Jairo Pineda, Red Worthington

Tito Rondó[email protected] Jairo Pineda estaba muy contento el otro día. “Ya recibí mis papeles de los Tigres de Detroit”, me dijo. Es lógico que esté satisfecho. El año pasado, los Tigres prácticamente se olvidaron de él, y Jairo se quedó lanzando hasta el último día de las semifinales, pero preocupado. Finalmente se comunicó con Detroit, […]

Tito Rondó[email protected]

Jairo Pineda estaba muy contento el otro día. “Ya recibí mis papeles de los Tigres de Detroit”, me dijo.

Es lógico que esté satisfecho. El año pasado, los Tigres prácticamente se olvidaron de él, y Jairo se quedó lanzando hasta el último día de las semifinales, pero preocupado. Finalmente se comunicó con Detroit, y lo enviaron a clase A normal, al West Michigan, de la Midwest League, donde tuvo marca de 5-2 con un rescate y efectividad de 3.04 en una apertura y 41 relevos. Lo más impresionante, le batearon apenas .215.

En la campaña pasada en Nicaragua sus managers abusaron del brazo de Pineda, pero afortunadamente en el verano lo “trataron con cariño” y trabajó solamente 68 entradas, y en esta temporada Omar Cisneros también ha hecho uso racional de su pitcheo, menos cuando la directiva lo presionó y casi lo vuelve loco. Así que Jairo está repuesto.

Los Tigres le informaron que se tiene que reportar el 9 de marzo, y que va al campo de entrenamiento doble A.

Esto último no significa que va al Erie, de la Liga del Este (AA). Significa que le dan la oportunidad, aunque es muy difícil. Recuerden que más de 40 peloteros van al campo de entrenamiento de liga mayor, de los cuales unos 15 son bajados a triple A, por lo que unos 30 se suman a los del roster doble A de 40 del Erie, entre los que está Jairo.

Hice un “survey” entre algunos bateadores sobre quién es el lanzador más rápido. El consenso fue que quitando alguna aparición de Vicente Padilla y Lenín Picota, Jairo ha sido el pítcher más veloz del torneo.

El problema del isleño (de Zapatera) residente de Granada es que cuando tira arriba de 90 millas por hora (ocasionalmente llega a 95) se descontrola. Pero si le corrigen la mecánica ese problema se resuelve, y si le sumamos su sinker y su slider, no hay razón alguna por la que Jairo no pueda jugar doble A o más arriba. Es un buen prospecto.

EL QUE NO QUISO ROBAR

Allan Worthington estuvo en las Series Mundiales de 1954 y 1965. Pero lo que más recuerdo de él sucedió en 1960, cuando lanzaba para los Medias Blancas de Chicago. Se dio cuenta que con binoculares y ocupando la pizarra (cerrando y abriendo una ventana para indicarle al bateador si era recta o curva) sus compañeros estaban robando (no agarrando) las señas.

Fue donde el manager y el gerente general y les dijo que o paraban esa práctica reñida con la ética, o se iba del equipo. Al día siguiente estaba en las menores…

Fue a dar a Minnesota, y hasta el día de hoy es considerado como el mejor relevista en la historia de los Mellizos.

Un hombre de verdad.  

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