- De 1998 a la fecha ingresaron a Nicaragua 3,527 chinos continentales y salieron 3,184
José A. Silva [email protected]
El Gobierno de Nicaragua, como una disposición del Presidente Arnoldo Alemán para promover la inversión extranjera, está facilitando las condiciones migratorias para la contratación de mano de obra de la República Popular de China, para disgusto de Estados Unidos que ve en esta acción un incentivo al flujo de inmigrantes que llegan a ese país norteamericano.
De septiembre de 1998 a enero del 2001 han entrado a Nicaragua 3,527 chinos continentales y han salido 3,184, lo que indica que existen en el país 343 chinos procedentes de la llamada China Comunista.
Las facilidades migratorias del Gobierno nicaragüense se producen a pesar que existe el Decreto Presidencial 115-99, que restringe y regula el ingreso al país para los habitantes de 20 países: Colombia, Cuba, Libia, Jordania, Afganistán, Irán, Irak, Albania, Sri Lanka, República Popular de Corea, Nepal, Líbano, Vietnam, Bosnia, Yugoslavia, Haití, India, Somalia, Pakistán y República Popular de China.
La historia del comercio de mano de obra procedente de la República Popular de China inicia a partir de 1990 y siempre ha contado con el respaldo gubernamental, lo que ha provocado tensiones diplomáticas con Estados Unidos, quien considera que Nicaragua propicia la ola de inmigrantes hacia Norteamérica.
En 1990 el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro firmó con Estados Unidos un convenio de política migratoria que establecía medidas fuertes y trabas a los chinos continentales que quisieran ingresar a Nicaragua. A cambio, Estados Unidos se comprometió a modernizar la tecnología de la DGME y capacitar a su personal. Con la llegada al gobierno de Alemán, el acuerdo dejó de cumplirse y el ingreso de los chinos aumentó por las relaciones amistosas entre el Presidente Alemán y los empresarios taiwaneses.
A partir de 1998 el ingreso de miles de chinos continentales a Nicaragua es facilitado por el Gobierno de Nicaragua, directamente por el Presidente Arnoldo Alemán, que como incentivo para los inversionistas autoriza el visado a los chinos continentales cuando son solicitados por las empresas que forman la Corporación de Zonas Francas.
Estas facilidades han disgustado al Gobierno de Estados Unidos, y serían una de las causas que llevaron al cónsul norteamericano en Nicaragua, Celio Sandate, a presionar por la destitución del anterior jefe de Migración y Extranjería, José Rivas.
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