El Santo Padre continúa preparando cuidadosamente la sucesión al trono de San Pedro, según sugieren los analistas.

Sorpresa papal: 7 cardenales más

Uno de ellos es Julio Terrazas Sandoval, Arzobispo boliviano. Bloque de cardenales latinoamericanos es fuerte y Arzobispo de Tegucigalpa es papable Tras el anuncio del domingo antepasado, el de ayer es un gesto sin precedentes en la Iglesia Juan Lara (EFE) CIUDAD DEL VATICANO.- Con la designación de siete nuevos cardenales, entre ellos el Arzobispo […]

  • Uno de ellos es Julio Terrazas Sandoval, Arzobispo boliviano. Bloque de cardenales latinoamericanos es fuerte y Arzobispo de Tegucigalpa es papable
  • Tras el anuncio del domingo
    antepasado, el de ayer es un gesto sin precedentes en la Iglesia

Juan Lara (EFE)

CIUDAD DEL VATICANO.- Con la designación de siete nuevos cardenales, entre ellos el Arzobispo boliviano de Santa Cruz de la Sierra, el Papa ha aumentado en 15 el número de purpurados que participarán en un futuro cónclave para elegir a su sucesor y ha potenciado al bloque sudamericano.

Estos siete futuros cardenales se unen a los 37 ya designados el pasado domingo. Todos recibirán el capelo cardenalicio el próximo 21 de febrero en el Vaticano.

Con el anuncio de este domingo, el Colegio Cardenalicio quedará compuesto por 185 purpurados, de los que 135 tendrán menos de 80 años y, por tanto, según la normativa vaticana, serán los únicos que participarán en la elección del futuro Pontífice.

Los octogenarios, que no entrarán en la Capilla Sixtina para elegir al sucesor de Juan Pablo II aunque sí podrán ser elegidos Papa, serán cincuenta.

32 CARDENALES LATINOAMERICANOS

La designación de Julio Terrazas Sandoval, de 64 años, Arzobispo de Santa Cruz de la Sierra, “refuerza” el bloque de cardenales latinoamericanos, que son ya 32, y de entre ellos pasa a formar parte de los 27 que tienen menos de 80 años y que, por tanto, pueden participar en el cónclave. El pasado día 21, el Obispo de Roma nombró a otros diez purpurados de esa parte del planeta, uno de la Curia y nueve de otras tantas arquidiócesis (Buenos Aires, Santiago de Chile, Quito, Bogotá, Tegucigalpa, Lima, Caracas, San Salvador de Bahía y Sao Paulo).

El anuncio de ayer pilló por sorpresa. Aunque el Papa ya dijo el pasado 21, cuando designó a los otros 37, que en pocos días desvelaría los nombres de los dos “in péctore” que designó en 1998, el hecho de que designara cinco más supone un gesto sin precedentes en la historia de la Iglesia Católica.

El Arzobispo de Maguncia, Karl Lehmann, había sido hasta ahora el “gran excluido” de los anteriores consistorios.

Con su designación, según fuentes cercanas al Vaticano, se pretende poner fin al enfrentamiento entre la Conferencia Episcopal alemana y el Vaticano, originado por la presencia de la iglesia en los consultorios médicos que asisten a mujeres que quieren abortar.

Juan Pablo II viajará del 23 al 27 de junio próximo a Ucrania. La visita está considerada como muy difícil, vistas las relaciones con el Patriarcado Ortodoxo de Moscú, que acusa a la Iglesia Católica de proselitismo y con la que mantiene una disputa por sus bienes. A la visita también se opone el patriarcado ortodoxo ucraniano, pero se cree que el nombramiento de Jaworski y sobre todo el de Husar pueden facilitar el viaje.

¿Un Papa latino?

Ante este aumento, especialistas en el Vaticano aseguran que el próximo Papa hablará español o portugués y que el “eje” Curia-hispánicos será decisivo a la hora de elegir al sucesor de Juan Pablo II. Entre los “papables” incluyen al recién designado Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, Arzobispo de Tegucigalpa, y a los cardenales de Madrid, Antonio María Rouco Varela; Ciudad de México, Norberto Rivera, y La Habana, Jaime Lucas Ortega y Alamino.

Cardenales “in péctore” (en el corazón)

El nombramiento “in péctore” es una prerrogativa del Papa, quien muchas veces no publica los nombres por razones de conveniencia (prefiere mantener como prelado a quien está realizando un buen trabajo y que de ser designado cardenal tendría que dejar el puesto) o por motivos políticos (para evitar, por ejemplo, que pueda sufrir represalias por parte del gobierno de su país, en el caso de que éste sea totalitario).

Los “in péctore” de 1998 son el ucraniano Marin Jaworski, de 74 años, Arzobispo de Leopoli de los Latinos, y Janos Pujats, Arzobispo de Riga, en Letonia.

Juan Pablo II dijo también que ya el domingo pasado tenía “in péctore, es decir: en el corazón” a los otros cinco designados ayer, pero que prefirió anunciarlos ahora “por diferentes razones”.

Se trata de Lubomyr Husar, de 67 años, Arzobispo Mayor de Lviv (Leopoli), en Ucrania; Johannes Joachim Degenhart, de 74 años, Arzobispo de Paderborn (Alemania); Julio Terrazas Sandoval, de 64 años, Arzobispo de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia; Wilfrid Fox Napier, de 59 años, Arzobispo de Durban, en Sudáfrica; y el alemán Karl Lehmann, de 64 años, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana.  

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