Scott Lindlaw (AP)
WASHINGTON.- No ha terminado de desempacar aún, pero Laura Bush ya está dejando su huella en la Casa Blanca como una vigorosa activista en pro de mejores escuelas.
La nueva primera dama ha aprovechado su notoriedad para resaltar el analfabetismo, aunque no participó en el plan educativo que Bush presentó al Congreso el martes.
Tras desechar el viernes la tradicional ceremonia en tributo a la primera dama, sostuvo en lugar de eso una sesión de lectura con autores como Stephen Ambrose y Mary Higgins Clark. Por la tarde visitó una escuela en un barrio pobre de Washington.
La señora Bush estuvo al lado de su esposo el lunes, su primer día laborable en el gobierno, cuando recibió a varios líderes educativos en el salón Roosevelt. Tiene planes de visitar otra escuela pública el jueves.
Aunque su agenda está muy apretada, se está por determinar sus funciones precisas en la Casa Blanca. Por ahora, ella y sus asistentes están trabajando en un programa que recalca la educación y el desarrollo del niño.
Laura Bush, de 54 años, es la segunda primera dama, después de Hillary Clinton, en ostentar un posgrado universitario. Tiene el grado de Master en ciencia bibliotecaria.
Sin embargo, en varios aspectos Laura Bush encarna a una primera dama tradicional.
Hace tiempo que la señora Bush aprendió a dar “la mirada”, aquella expresión de adoración que se espera de las primeras damas a sus maridos. Y aunque los chistes nunca cambiaron, Laura Bush se rió al escuchar cada uno de ellos en nueve discursos inaugurales.
Pero los conocedores del tema dicen que ella aportará un estilo propio al trabajo.
La música de Van Morrison, su artista favorito, sonará fuerte en la residencia de la Casa Blanca.
Su marido se opone firmemente al aborto, pero ella cree que no debe modificarse la actual legislación.
Sus declaraciones al respecto el fin de semana pasado indican que “esta es una mujer con su propias ideas y opiniones, que no va a estar mirando las encuestas de opinión. Simplemente va a ser ella misma”, dijo Carl Sferrazza Anthony, autor del libro “First Ladies” (“Primeras Damas”).
EL EQUIPO DE LA PRIMERA DAMA
– La primera dama ha conformado un equipo de 15 asistentes, de los cuales alrededor de un tercio proviene de Texas. Muchas otras son veteranas en Washington, varias de las cuales trabajaron en el gobierno de su suegro.
– Los intereses y prioridades de la primera dama recuerdan los de su suegra Bárbara Bush, quien también abogó por la educación y se mantuvo al margen de la mayoría de batallas políticas.