- Apareció muerta después de asistir a un culto
Lucía Vargas y Juan Ignacio [email protected]
“Soy inocente, no fui yo quien lo hizo”, declaró Róger Antonio Aburto González, alias “La Pulga”, acusado de darle muerte a una joven de 30 años de edad que padecía del síndrome de Down.
Aburto dijo que “lo único que hice fue dar aviso de que había una mujer muerta en la casa donde vivo¨. Se trata de una casa abandonada que mucha gente ocupa para citas, para emborracharse y fumar marihuana, confirmó la Policía de Jinotepe.
El cadáver fue encontrado la madrugada del sábado ocho de diciembre y presentaba múltiples golpes en la cabeza y resto del cuerpo.
El jefe del Departamento de Investigaciones Criminales de la Policía de Carazo, subcomisionado Xavier Gutiérrez informó que a Aburto “se le capturó una hora después cerca de la escena del crimen”.
Angela García Roíz, familiar de la víctima, relató a la Policía que en un descuido la joven salió de su casa rumbo a un templo evangélico adonde siempre acudía a escuchar el culto.
Pero al salir del templo o tomar el rumbo de su casa, fue interceptada por Aburto quien la arrastró hacia un predio baldío, donde le dio muerte.
Tras darle muerte, arrojó el cuerpo en la puerta de la casa de una de sus hermanas, quien dio aviso a los familiares de la víctima.