- El seguro ganador: Jean Bertrand Aristide
AP
PUERTO PRINCIPE.— En medio de una gran tensión y el temor de la población tras una serie de atentados con bomba, los haitianos participaron el domingo en unas elecciones en las que se anticipa devolverán la presidencia a Jean-Bertrand Aristide, el ex sacerdote populista cuyos detractores denuncian regresará al país a la dictadura.
Una bomba de fabricación casera estalló en un mercado del suburbio densamente poblado de Carrefour poco después de la apertura de las casillas, provocando heridas leves a una persona. Otra bomba fue localizada antes de detonar.
La semana pasada estallaron en la capital nueve artefactos, que dejaron un saldo de dos niños muertos. Aún cuando la participación parecía escasa en todo el país por la mañana, muchos de los que depositaron su bola dijeron haber votado por Aristide.
“Estoy contenta porque estoy votando por mi presidente”, indicó Jesumene Duvelglas, madre desempleada y con tres hijos, en la barriada de Soleil.
Herve Denis, parte de una coalición de partidos políticos importantes que han convocado a boicotear las elecciones alegando fraude, destacó que fuera de la capital también se registraba poco afluencia a las urnas.
Muchas urnas carecían de la menor privacidad y muchas personas tuvieron que votar a la vista de los demás. Aristide, el primer presidente elegido libremente en la historia del país caribeño, fue derrocado en 1991 por un golpe militar y luego devuelto al poder tras la invasión estadounidense de 1994.
La Constitución prohíbe dos períodos consecutivos en el puesto, así que Aristide renunció en 1996, dejando libre el paso a la primera entrega democrática del poder en Haití en sus 200 años de historia.