- En su mayoría ni ellas ni sus compañeros trabajan
Euclides Cerda Calero – Especial para LA PRENSA
SAN MARCOS, Carazo.- En los últimos meses ha aumentado el índice de adolescentes embarazadas en el Departamento de Carazo, sobre todo en la zona rural, según indican estudios realizados por el MINSA.
Aunque no existen estadísticas exactas, según versiones de trabajadoras de la salud son muchas las jovencitas entre 15 y 17 años que actualmente están embarazadas.
La mayoría de las menores embarazadas son abandonadas por los hombres que las engañaron y embarazaron, por lo que después se convierten en cargas de sus padres que viven en situaciones difíciles.
Algunas niñas ya convertidas en madres viven en extrema pobreza, pues ni siquiera trabajan porque en el campo y en la ciudad no hay fuentes de trabajo.
Raquel de Jesús Pérez Aragón, originaria de una comunidad de San Marcos, quien se realizaba chequeo médico en el centro de salud de esta ciudad, dijo que a sus 15 años se convirtió en madre y que está feliz con su bebita de apenas 45 días de nacida.
Cuando salió embarazada apenas cursaba estudios de primaria en una escuela de la localidad, pero dejó de estudiar debido a su estado y después no pudo continuar porque tiene que cuidar y amamantar a su hijita.
Rosa Espinosa, de 19 años, quien pasaba consulta en el mismo centro de salud, espera dar a luz a finales de noviembre. Este será su segundo hijo.
Al igual que ella, su compañero de vida es otro joven de similar edad. Lo grave de esta pareja es que ambos se encuentran sin trabajo y viven bajo techo del padre de la muchacha, quien les ayuda en la manutención.
En tanto, el Proyecto Salud Reproductiva de Empoderamiento de la Mujer (SAREM) en conjunto con el MINSA, trabajan en la conformación de clubes de adolescentes a quienes también los ilustran en salud reproductiva, violencia intrafamiliar, entre otros temas.