- Pero recibos llegan puntuales y hasta alterados
Heberto JarquínCorresponsal/Triángulo [email protected]
En los municipios de Rosita y Siuna el agua potable se ausentó en reiteradas ocasiones en las últimas semanas.
El poblador de Rosita, Daniel Sosa, apuntó que, “con el inicio del verano el agua se escasea tradicionalmente en este punto, pero los recibos de Enacal llegan puntuales y cada mes se incrementa el costo del servicio”.
Para el consumidor Noel Jarquín son preocupantes las fallas en el abastecimiento del servicio acuífero. “El agua que tomamos en Rosita está llena de sedimentos”, opinó.
Según el delegado municipal de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados(Enacal), Ponciano Kiapa Alfaro, la ausencia del vital líquido se debió a que desconocidos cortaron el tubo madre conductor del líquido desde el caño de Tipispán al casco urbano de Rosita.
El vicealcalde de Suina, Tomás García Izaguirre, sostuvo que la escasez de agua es un mal endémico en ese municipio.
Eugenio Pao, representante del Centro Humbolt en Bonanza, expresó que el problema en esa zona es la contaminación del agua para consumo humano.
“La minería artesanal usa mercurio y sus residuos recaen en las fuentes acuíferas, el Río Bambana recibe el cianuro de las minas y eso afecta a la población indígena que vive en las riberas del río y consumen el líquido”, señaló.
Los alcaldes electos Gregorio Lino (Bonanza), Róger Acevedo (Rosita) y Julián Gaitán (Siuna), manifestaron que en sus respectivas administraciones edilicias será una prioridad solucionar la problemática acuífera.