La Laguna de Asososca, también es sitio de la naturaleza admirable.

Imabite o León Viejo: Un contacto con nuestro pasado y la naturaleza

Imabite en nagrandano significa “Ciudad Sumergida o Tragada por las Aguas”, fue destruida por una gran catástrofe provocada por la erupción del volcán Momotombo, que la sumergió entre las aguas del lago Xolotlán. De ahí emergió León Viejo, ubicado 14 kilómetros al este de La Paz Centro y a 68 de Managua. Fue la capital […]

  • Imabite en nagrandano significa “Ciudad Sumergida o Tragada por las Aguas”, fue destruida por una gran catástrofe provocada por la erupción del volcán Momotombo, que la sumergió entre las aguas del lago Xolotlán. De ahí emergió León Viejo, ubicado 14 kilómetros al este de La Paz Centro y a 68 de Managua. Fue la capital de la provincia de Nicaragua y actualmente es una comarca del municipio La Paz Centro. El solo hecho de visitar este histórico lugar, es entrar en contacto con nuestro pasado y con la naturaleza

Orlando ValenzuelaEspecial/[email protected]

Cuando el capitán español Francisco Hernández de Córdoba llegó al poblado indígena de Imabite, asentado en las inmediaciones del volcán Momotombo, parte suroeste del lago Xolotlán y fundó la primera ciudad de León el 19 de junio de 1524, jamás se imaginó que 86 años después la furia de la naturaleza haría salir huyendo a sus habitantes hacia otro lugar.

Según crónicas de la época, Imabite era la capital del cacicazgo del mismo nombre y, estaba habitada por unos 15 mil indígenas, en su mayoría descendientes de los antiguos pobladores de la primitiva ciudad de Imabite, la que probablemente fue destruida por una gran catástrofe provocada por la erupción del vecino volcán Momotombo, que la sumergió entre las aguas del Xolotlán.

De allí, que el mismo nombre de Imabite, que procede de las palabras nagrandanas “nimbu” agua e “Ita” que significa tragar, quiere decir: “Ciudad Sumergida o Tragada por las Aguas”, lo que indica que la gran ciudad indígena aún permanece en las profundidades de lago.

Francisco Hernández de Córdoba, que ese mismo año había fundado la ciudad de Granada, a orillas del gran lago Cocibolca, encontró apropiado este lugar cerca del volcán Momotombo y decidió fundar aquí la ciudad de León, que llegó a ser capital y sede del primer gobernador de Nicaragua, Pedrarias Dávila y una de las más importantes en Centroamérica durante la época colonial.

Pero el destino de la ciudad fue tan dramático como el de sus primeros gobernantes, ya que el gran conquistador y fundador de las dos primeras ciudades, Hernández de Córdoba, fue decapitado en la plaza real por órdenes de su antiguo socio Pedrarias Dávila, en junio de 1526, a la edad de 37 años, apenas dos años después de fundada la ciudad.

Dávila tampoco corrió mucho, pues como anciano de 91 años que era, el 6 de marzo de 1531 le llegó la muerte después de padecer por mucho tiempo enfermedades venéreas, según las Crónicas de Indias. Otros hechos de violencia que estremecieron a la población de la época fue el caso del Obispo Fran Antonio Valdivieso, que por ser defensor de los indígenas, se ganó el odio de los hermanos Contreras, hijos del Gobernador Rodrigo de Contreras, los que en 1550 le dieron muerte con sus puñales al religioso.

Algunos creen que el asesinato del Obispo Valdivieso fue la maldición del poblado, ya que después de ese hecho se produjo la erupción del volcán Momotombo, en 1610, que sepultó con sus cenizas toda la ciudad y obligó a sus habitantes a abandonarla. Desde entonces, y por 357 años, las ruinas de esta ciudad colonial permanecieron conservadas bajo el polvo volcánico, las que finalmente fueron descubiertas en 1967 por estudiantes de la Universidad de León, encabezados por su rector Carlos Tünnermann Bernheim.

“León Viejo”, como se le llama a las ruinas del antiguo poblado, que en una ocasión fue la capital de la provincia de Nicaragua, actualmente es una comarca del municipio La Paz Centro, con apenas 2,774 habitantes.

EL MUSEO DE IMABITE

Infaltable en una visita a León Viejo es un breve recorrido por el pequeño Museo de Imabite, ubicado a pocas cuadras de las ruinas de la ciudad. Allí atiende la guía Martha Lorena Palacios, quien puede satisfacer cualquier pregunta sobre la cultura de los imabitenses, de los cuales son descendientes la mayoría de los habitantes del poblado.

En este lugar se conservan en exhibición piezas arqueológicas como los tapali, “guerreros vencedores de batalla”, encontrados en la isla Momotombito y que fueron elaborados sobre piedra volcánica. Estos guerreros luchaban cuerpo a cuerpo, se hacían un corte de pelo dejándose un mechón en la parte de arriba como una borla y una colita de oreja a oreja.

También se encuentra una muestra de artefactos líticos como puntas de lanzas, hachas de uso doméstico, metates para mezcla de pinturas, vasijas funerarias, ocarinas y hasta un duho de madera, que los indígenas usaban como almohada o para sentarse.

Piezas de cerámica precolombina y otros objetos de uso común entre los indígenas pueden verse en este museo que fue fundado en 1993.

LA LAGUNA DE ASOSOSCA

A unos 4 kilómetros al oeste del poblado de León Viejo se encuentra la finca Nueva Esperanza, una de las puertas de entrada a la paradisíaca laguna de Asososca, ubicada frente a los volcanes El Hoyo y Las Pilas.

Es una impresionante laguna de aguas dulces donde abundan los peces de gran tamaño, mientras en sus faldas se pueden encontrar todavía manadas de venados y otros animales silvestres que son protegidos por la comunidad.

Lea también:

Las ruinas de León Viejo.

Marcial, el pescador.

Un vistazo por el pueblo.

Juan Emilio y los misterios de El Diamante.

Don Emilio, el cazador de lagartos.  

Departamentales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí