Tito Rondón [email protected]
Qué buena frase la de Derek Jeter al aceptar el trofeo de Jugador Más Valioso de la Serie Mundial: “todos en los Yanquis somos el Más Valioso. José Vizcaíno en el primer juego, Roger Clemens en el segundo, Luis Sojo hoy. Fue todo el equipo el que ganó”.
Es verdad. Los análisis de los expertos se vinieron abajo: que si el pitcheo zurdo de los Mets iba a dominar a los zurdos de los Yanquis, que si los Mets aprendieron a ganar perdiendo con los Bravos su apretadísima serie por el campeonato de la Liga Nacional del año pasado, que si los Yanquis ya están viejos, que si llegaron a esta serie con la peor marca de ganados y perdidos en los últimos años.
Hasta los Mets, que se colaron en los play offs como “wild cards”, ganaron 94 partidos por 87 de los Yanquis en la temporada regular.
Pero a veces el béisbol va más allá de los números. Tuvieron razón los que dijeron que los Yanquis, a pesar de un mal fin de temporada, sabían ganar.
Fue lo que dijo Joe Torre, que sabían ganar.
Por supuesto, recordó a los grandes ausentes, como Mel Stottlemyre, el coach de pitcheo, alejado del equipo mientras lucha contra el cáncer, y el gerente general Brian Cashman, cuyo suegro acaba de fallecer.
En Series Mundiales anteriores vimos a un Joe Torre impávido, aún cuando su propia familia pasaba por terribles crisis. Anoche tanto Torre, que lo primero que hizo fue buscar en el gentío a su esposa para abrazarla, como el dueño George Steinbrenner, lloraron emocionados.
La emoción de Torre hizo pensar a muchos que este Campeonato Mundial, tercero en fila para los “Mulos de Manhattan” y su número 26 en la historia, pudiera cerrar un ciclo, y sea la despedida del manager, pues ha amenazado con el retiro en alguna ocasión.
Steinbrenner resaltó que estos tres títulos seguidos tienen tanto o más valor que los cinco al hilo conseguidos por el manager Casey Stengel en los cincuentas, pues “ahora hay que ganar primero la división y después la liga, para poder optar a ganar la Serie Mundial”.
Entre tanta emoción fueron al fin los fríos números los que decidieron. Jeter bateó .409 con dos jonrones y nueve impulsadas. A él le tocó ser el Más Valioso, entre 24 otros Más Valiosos.