- “El Tigre” Edgar Quintana dice que el Presidente de la República lo considera un profesional y que un día durante la tragedia del Mitch, el mandatario aseguró que donde quiera que se le ponga va a dar buenos resultados
- “Honestamente no, será que soy ingenuo. Yo no soy político. La política es ingrata. Estas cosas no las concibo. Yo veo que un día se tiran y se dicen barbaridades y el otro día están abrazados. Yo no entiendo”
- “No creo que tenga los atributos para ser Presidente, porque hay personas más brillantes. Tal vez más preparadas”, dice
Fabián Medina [email protected]
“El Tigre” camina con cautela. No al acecho, más bien sobreviviendo a la temporada de caza. Edgard “El Tigre” Quintana evita abrir definitivamente un frente con los correligionarios liberales que le criticaron la escandalosa indemnización que recibió al dejar la Gerencia Ejecutiva de ENEL.
Reconoce que está golpeado, y dice estar pensando tomarse unas “largas vacaciones” para ver su salud y que después su “familia decida”.
En esta entrevista, niega que esté buscando una candidatura presidencial, y explica el proceso por el cual se le otorgó una indemnización de 1.8 millones de córdobas por trabajar durante 22 meses para la empresa eléctrica estatal. Reconoce que fue un error, pero un error que él no está dispuesto a asumir porque “no fue un error mío”, dice.
-¿Qué tanto lo está afectando el problema que usted vive ahora?
“Personalmente, es natural (que lo afecte)… Ustedes saben que una situación de éstas para una persona que ha tenido una vida profesional… Treinta y siete años en el ejercicio de la profesión de ingeniero, además licenciado en Administración de Empresas, cuatro hijos varones. Todos graduados de ingenieros, y obviamente ellos son muchachos jóvenes, solteros, que viven en mi casa, y en su trabajo, con sus amigos, pues, no deja de afectarlos. A mí me duelen mucho esas cosas. Ellos consideran que no tiene sentido que yo esté soportando esto solamente por estar metido en una actividad o una campaña sin ser político, porque yo no me considero político”.
-¿Usted dirige la campaña electoral para los municipios?
“Sí”.
-¿La campaña de las elecciones presidenciales?
“Yo creo que es muy difícil…”
-¿Por qué usted tiene aspiraciones propias para esa campaña?
“No. Como dice mi esposa: Vos ya diste todo lo que tenías que dar, es suficiente. Yo lo que quiero es tomarme unas buenas vacaciones para ver cómo responde mi salud y que mi familia decida. Porque yo creo que en la vida la tranquilidad de un hogar vale más que cualquier cosa”.
-¿Usted se considera un buen candidato para el PLC?
“¿Candidato para qué?”
-Para presidente.
“No, no, eso sí me causa risa”.
-¿Existe alguna posibilidad que lo veamos participando como candidato a la Presidencia?
“No, descartado totalmente. Yo creo que la Presidencia de la República es un cargo que es casi llegar al borde de la muerte”.
-¿No está en sus planes?
“No, yo lo que quiero es tener mi vida tranquila. Además, yo no creo que tenga los atributos, porque hay personas más brillantes. Tal vez más preparadas. Es cierto que no hay universidades para presidentes, pero hay personas quizás más populares, de más proyección política. Yo nunca me he considerado un político. Siempre he sido un técnico”.
-¿Quiénes son esas personas más brillantes que hay en el PLC?
“Hay varios. Aquí se ha mencionado a José Rizo, al vicepresidente Bolaños, a Eduardo Montealegre, a Noel Ramírez, Iván Escobar Fornos, don Jaime Cuadra, en fin, cantidad… Yo no me acuerdo que se haya dicho Edgard Quintana. ¡Jamás!”
-¿Y a usted quién es el que le está gustando de todos esos que ha mencionado?
“Todos son brillantes. Todos tienen virtudes, tienen añoooos de andar en esto, yo no”.
-¿Usted cree que la indemnización que recibió fue una trampa?
“No creo. Aquí se ha mencionado de todo, que fue una trampa, que quieren apartarme, que son celos, porque te tienen miedo. ¿Miedo de qué? Primero no soy una persona con ambiciones. Porque me gusta separar: una cosa es la ambición y otra la aspiración. Yo ambición ¡jamás! Porque para mí la persona ambiciosa es aquella que no le importa atropellar a cualquiera para obtener lo que quiere”.
-Pero eso es de su lado. Otros pueden pensar de otra manera.
“Si están pensando de otra manera, lo que vaya a salir en LA PRENSA va a dejar dilucidado que no tienen por qué preocuparse, porque yo no pretendo desplazar a nadie”.
-¿Usted cree que hay mala fe en este problema que vive?
“Yo soy incapaz de hacerle daño a nadie, y si le puedo ayudar le ayudo. Ni siquiera soy una persona que alzo la voz, por eso no puedo pensar que haya sido algo para querer hacerme daño a mí”.
-¿Entonces qué pasó?
“Podría ser un error, pero no un error mío. Porque si retrocedemos atrás del suceso ya sabemos toda la historia. Esta fue una decisión de una Junta Directiva, que tenía toda la facultad de hacerlo”.
-¿Quién le dijo a usted de la indemnización?
“Yo pongo mi renuncia el 30 de mayo, para hacerla efectiva el 30 de junio, y si mal no me acuerdo, creo que fue el 21 de junio, ya a los pocos días para que yo le entregara a Mario Montenegro, se reúne la Junta Directiva. Ese día se hizo la discusión de mi indemnización. Yo me retiré, no participé. Por ética no podía estar yo presente, en un asunto donde iban a tratar algo relacionado conmigo. Yo no participé de esa discusión. A mí se me dijo su indemnización va a ser ésta, porque ya hay antecedentes”.
-¿Quién le dijo eso?
“Los directivos”.
-¿Personalmente quién?
“El gerente general (Mario Garache), que es el que toma nota de las reuniones de la directiva: La Junta Directiva en la reunión tal del día tal decidió otorgarle a usted una indemnización por sus servicios prestados. Doce meses de salarios”.
-¿Y usted no encontró desproporcionado eso?
“Es que me explicó que como había antecedente, no en la cantidad de los doce meses, y no solamente en ENEL, porque en ENEL se habían dado antes que yo llegara hasta seis meses. Eso fue lo que me dijeron a mí. Ahora la directiva consideró que por su extraordinaria labor, que esto y lo otro, el Mitch, el ahorro que logró conseguir, es usted merecedor de seis meses adicionales. Un premio, dije yo, que me dieron. Bueno, pasó. Pero cuando ando afuera y ¡bum! la cuestión: que qué barbaridad, que esto es excesivo, entonces cuando llegué aquí a Managua, mi esposa me tenía todo el reporte, de lo que habían dicho los periódicos, la televisión y la radio. Mirá, no nos martiricemos más la vida, la tranquilidad del hogar vale más que cualquier cosa, al fin y al cabo cuando yo puse la renuncia jamás me imaginé que me iban a dar semejante premio, pero con tal de que esto quede muerto (decidió entregar el dinero). Hablé con el Presidente (Alemán), y el Presidente ya tenía conocimiento del resultado de la reunión de la Junta Directiva que ENEL había tenido el viernes. La Junta Directiva había recibido una carta de la Contraloría donde les pedía que explicaran, justificaran, cuáles habían sido los criterios por los cuales me habían dado doce meses de indemnización. Entonces me dice el Presidente, como la Contraloría ya mandó eso y la Junta Directiva tiene que contestarle, vaya a depositar el dinero allá. El domingo hice la carta de remisión y el lunes llegué a la Contraloría a depositar el dinero. En la Contraloría me reciben y me dicen que no es competencia de ellos recibir eso. Puede ir a depositarlo a ENEL, me dijeron, y de la Contraloría me fui directo a ENEL, me dieron un recibo”.
-Usted depositó millón y medio y recibió un millón ochocientos mil…
“Lo que pasa es que en una sola hoja dice salarios de la última quincena, vacaciones acumuladas, aguinaldo proporcional e indemnización”.
-Usted regresa el dinero porque estalló el escándalo, pero antes lo consideraba legítimo y justo.
“Bueno yo dije, me estaban premiando. Y como a mí me explicaron que ya hay antecedentes, que esto es normal. Era una cifra considerable, pero me dicen, en la iniciativa privada a los ejecutivos les dan dos y hasta tres años… (pone el ejemplo de un chino que ha trabajado 36 años en el Ingenio San Antonio y los Pellas le van a dar 250 mil dólares de indemnización).
-Pero está hablando de 36 años y usted estuvo 22 meses en ENEL.
“Yo he dicho siempre que estar sentado en una silla de ministro o presidente ejecutivo de una institución de gobierno, no es para cualquiera. El esfuerzo que hace. La (ex) ministra de Salud, Martha McCoy, estuvo al borde de la muerte, le hicieron una operación cerebral…”
-¿El ingeniero Bolaños tuvo conocimiento de esa indemnización antes que se hiciera pública a través de los medios?
“No, no. No estuvo él”.
-¿No tuvo posibilidades de saber lo que estaba ocurriendo?
“Me imagino que cuando regresó se le informó lo que había ocurrido los días que no estuvo, y en esa reunión él no estuvo. Hay que ser honesto y decir las cosas como son”.
-¿Hubo un acercamiento privado con él?
“Yo lo llamé el domingo en la mañana. Mire ingeniero, le dije, este suceso me apena muchísimo, sí, me dice, son errores que se comenten. Y yo le dije tengo pensado hacer esto y esto. Bueno, te felicito, me dijo”.
-¿No le extrañó a usted que haya recibido críticas muy fuertes de Enrique Bolaños, Wilfredo Navarro y Eduardo Montealegre, que no lo hicieron con el caso de Byron Jerez, que fue mucho mayor?
“Yo le hice ese comentario al Presidente Alemán y le dije que ni siquiera en el caso de Byron hubo miembros del partido que se expresaran de esa manera como lo están haciendo conmigo. Nooo, me dice, no es cierto. Hubo gente del partido que se expresó muy fuerte de él, me dijo”.
-Usted se acaba de reunir con miembros del Comité Ejecutivo Nacional del PLC, ¿tocaron este punto?
“Son reuniones rutinarias de todos los martes, yo entré y les pregunté si me permitían un momento. Y me pidieron que les contara y les expliqué ampliamente todo. Wilfredo (Navarro) como ex ministro del Trabajo me empezó a decir las partes legales que hay. Yo le digo: quien actúa como Gerente General de ENEL es el doctor Mario Garache, ex viceministro y ministro del Trabajo, que fue quien tomó nota en el momento que se decidió esa indemnización. Para ello sacaron el Código (del Trabajo), vieron notas. Ahora, yo no soy abogado, no estuve en esa discusión”.
-¿Lo regañaron en la reunión del CEN?
“No. Yo llegué a dar explicación”.
-¿A qué atribuye usted entonces las críticas tan fuertes que recibió en el seno de su partido?
“Yo soy una persona que me dedico tanto al trabajo que esas cosas de declaraciones, de chismes y eso, yo soy enemigo. Muy poco leo periódico, casi nunca escucho radio, y en la televisión veo películas o deportes o el Discovery”.
-¿Usted cree que alguien está queriendo sacar ventaja de su caso?
“Honestamente no, será que soy ingenuo. Yo no soy político. La política es ingrata. Estas cosas no las concibo. Yo veo que un día se tiran y se dicen barbaridades y el otro día están abrazados. Yo no entiendo”.
-Como Eliseo Núñez y el doctor Alemán ¿por ejemplo?
“Y no solamente ellos. En todos los países del mundo”.
-¿Ha tenido el respaldo del doctor Alemán?
“Sí, sí. El reconoce en mí al profesional. Un día estábamos en lo fuerte del Mitch, teníamos reunión de gabinete pleno cada dos días. Se empezó a recibir informes de cada uno, y tuvo una expresión que me llenó de satisfacción pero que también me dio un poquito de pena por Gilberto Wong. Dijo: este Tigre donde quiera que se le ponga va a dar buenos resultados, incluyendo la Secretaría de Comunicación”.
-¿Cómo se lleva con el ingeniero Bolaños?
“Muy bien. Yo lo llamé el domingo para pedirle consejos. Al ingeniero Bolaños yo lo conocí cuando él era presidente del COSEP y yo era miembro. El fue la primera persona que me llamó a mi casa después de las elecciones, para felicitarme y decirme que quedaba nombrado como ministro de Transporte. El decía: yo siempre he considerado que los dos mejores ministros de este gobierno son vos y José Antonio Alvarado”.
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