Celso Martínez Orozco – [email protected]
JINOTEGA.- Rommel Ulises Rivera, quien murió horriblemente destrozado al estallarle una granada de fragmentación la madrugada del domingo 20 en el centro de la ciudad, pretendía al parecer hacer justicia por su propia cuenta, según datos suministrados por la policía de Jinotega.
Los datos policiales revelan que Rivera había sido agredido por un grupo de pandilleros que le causaron lesiones en diferentes partes del cuerpo, denuncia realizada ante las autoridades correspondientes, pero sin que se hubiera logrado dar con el paradero de los agresores.
Rivera, de profesión agrónomo, después de haberse recuperado de los golpes recibidos 15 días antes de su trágica muerte, en forma aun no esclarecida de cómo obtuvo la granada de fragmentación, decidió salir en busca de sus agresores portando el explosivo.
Como a las dos de la madrugada encontró en su camino a un grupo de chavalos que venían en sentido contrario y creyendo que se trataba de sus agresores, activó la granada para lanzárselas, pero a pocos metros de distancia se dio cuenta de que no eran los que le habían dado la paliza.