- Las doce familias beneficiadas
son danmnificadas del Mitch
Pedro J. Vindell Matus – Corresponsal [email protected]
GRANADA.- Doce familias campesinas de la comunidad de Santa María en el municipio de Malacatoya, fueron beneficiadas con doce viviendas que en los próximos días terminarán de construirse gracias al financiamiento de la Fundación Francouer del Canadá, a través de recursos gestionados por la Organización No Gubernamental “Visión Mundial Nicaragua”.
El proyecto de construcción surgió a partir de los efectos causados por el huracán Mitch en octubre de 1998, que destruyó parcialmente las humildes viviendas en que habitaban estas familias.
“Otro criterio fue que estas familias viven a la orilla del Río Malacatoya, donde permanecen expuestos al peligro, cuando se desborda el río”, explicó Eduardo Morales, gerente de Desastres de Visión Mundial Nicaragua.
Bajo un ardiente sol, un grupo de mujeres acompañadas de sus hijos y otros familiares se dedican a pintar una de las viviendas, donde ahora vivirán junto a sus hijos. Por primera vez vivirán en una casa que tiene piso de ladrillo, dos habitaciones, una sala con un área de comedor. Están impacientes para habitar la vivienda y dejar atrás el rancho construido de latas oxidadas y trozos de tablas y cartones.
“Yo jamás había pensado que podría vivir en una casa tan bonita como esta”, dijo entusiasmada, Scarlet Lissett González, de 21 años de edad y madre de dos niños que también reciben patrocinio de “Visión Mundial Nicaragua” para la educación, la salud y la promoción de los derechos de la niñez nicaragüense.
Ella pronto dejará de vivir en la casa de su suegro para habitar alegremente la vivienda que deberán de pagar en un período de 15 años, sin ningún tipo de interés, con cuotas de 100 córdobas al mes. Cada una de las viviendas tienen un costo aproximado de 1,900 dólares. El terreno donde se construyó las viviendas también fue comprado por Visión Mundial.
Cada una de las viviendas tiene un área de construcción de 42 metros cuadrados y cuenta además de dos dormitorios con un porche. Fueron edificadas con material prefabricado y cada una de las familias beneficiadas participó en la autoconstrucción.
El diseño de estas viviendas se realizó tomando en cuenta las características climáticas de la zona, es decir, debido a que es una zona árida con grandes extensiones de cultivos de arroz, se procuró que fueran bien ventiladas para sofocar las altas temperaturas, por esa razón cuentan con siete ventanas donde entra y circula el aire.