- Falta de confianza en autoridades electorales aumenta suspicacia sobre manejo de maquinaria propia para elaboración de boletas
- CENIDH señala posibles violaciones a la Ley de Contrataciones
Consuelo Sandoval [email protected]
La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), Vilma Núñez, exteriorizó su preocupación por la posibilidad de un “fraude informático” en los comicios municipales, tras la decisión de los magistrados del Consejo Supremo Electoral de adquirir su propio equipo para elaborar 4.6 millones de boletas electorales.
El pleno del Consejo Supremo Electoral (CSE), aprobó ayer la adquisición directa y por el monto de 1.6 millones de dólares de un equipo de impresión marca XEROX, modelo DC-100 PPM, en el que se fabricarán 4.6 millones de boletas electorales para los comicios de noviembre próximo, confirmó el magistrado Silvio Calderón.
Núñez aseguró que su preocupación será transmitida a las autoridades del organismo de observación nacional Etica y Transparencia, del cual, forma parte el CENIDH.
La funcionaria consideró como un riesgo más del CSE que generaría mayor desconfianza entre la población, tomando en cuenta la falta de credibilidad y transparencia mostrada a la fecha por las autoridades de esa institución.
Núñez calificó al CSE como “un órgano del estado diseñado para garantizar la voluntad de los pactistas”. Para Núñez, la decisión de los magistrados podría estar violaciones a la ley de contrataciones del Estado.
“Si usamos como principal argumento la economía es demasiado simplista, la posibilidad de la economía no disminuye los niveles de confianza y sobre todo que tiene que demostrar la experiencia técnica y la calidad de materiales”, manifestó.
No podría alterarse la cantidad de boletas a elaborarse el número de boletas más un 8%, como una reserva adicional que estaría controlada, además de esas
Calderón rechazó tales señalamientos y dijo que “una firma de auditores establecería mecanismos de control y de seguridad que le estarían dando seguimiento los fiscales y observadores electorales nacionales e internacionales”.
Calderón afirmó que boletas contendrán número de serie que no podría ser identificado después de la votación porque quedaría en un talonario y la numeración de la respectiva Junta Receptora de Votos. Además que la impresora registra la numeración en su memoria.
“No hay que olvidar que estamos tratando con una compañía sería con prestigio que ha tenido experiencia en procesos electorales de la República Dominicana, México, Honduras, Panamá, en donde han tenido el reconocimiento internacional”.
Aseguró que el funcionamiento del equipo será supervisado por los fiscales de los partidos políticos y el CSE creará una junta administradora que se encargará de la estructura del contenido de las boletas con todos los elementos de seguridad.
Además, dijo, servirá para realizar las emisiones de las cédulas de identidad, Documentos supletorios, el Padrón Electoral y reproducir la papelería común del CSE.
COSTO DE LAS BOLETAS
– El costo unitario de cada boleta, cuyo tiraje se hará a tres colores y la fotografía de los candidatos a alcaldes asciende a $0.265 centavos, precio calificado por Calderón como “extremadamente bajísimo”.
– En las elecciones de 1996, dieciocho millones de boletas fueron valoradas en 4.8 millones de dólares, es decir a $0.266 centavos. Para las elecciones generales del 2001, los 12 millones de boletas de cuatro tipos para elegir a presidente y vicepresidente, diputados nacionales, departamentales y del PARLACEN, tendrán un costo unitario de 0.15 centavos de dólar.
– En las elecciones regionales de la Costa Atlántica, previstas para 2002, las 600 mil boletas costarán 0.14 centavos dólar por cada una. La forma de pago de la impresora será de un 25% en efectivo, 12 meses de plazo, 4 meses de gracia, una tasa de interés del 15% sobre saldo.
– La compra contempla que la compañía distribuidora instala el equipo, dispone de operadores y analistas para su programación.
Fuente: CSE