- Juigalpa está ubicada a 140 kilómetros de Managua, sobre la carretera a El Rama. Una ciudad de ganaderos, agricultores, artesanos, artistas e intelectuales que invita a recrearte y admirar sus paisajes, sus llanos y montañas: la imponente Cordillera Amerisque y escudriñar cada uno de sus sitios culturales e históricos
ORLANDO VALENZUELAReportero/Mosaico [email protected]
En Nicaragua, decir Chontales, es decir: tierra de bravos toros y valientes jinetes. Por eso cuando alguien le pide a un chontaleño que le defina en pocas palabras cómo es su tierra, siempre se escucha la misma y ya famosa frase, ¡Chontales es Bello!
Y es que ningún chontaleño se equivoca, porque sólo basta visitar una vez la cálida ciudad de Juigalpa, sede departamental, para confirmarlo.
Juigalpa es una ciudad muy atractiva, tanto por su fisonomía arquitectónica como por la universalidad de sus habitantes, ya que en la misma se combinan antiguas y elegantes viviendas de clara herencia colonial, como son sus atractivas casas de amplios corredores alrededor del parque, con nuevas y modernas construcciones, en las que han convivido en armonía, familias emigrantes de todos los lados y razas, junto a los viejos pobladores de estos quebradizos lugares.
No es coincidencia entonces, que estas ricas tierras hayan servido de refugio a los primeros pobladores de las tribus Chontal, que en lenguaje indígena significa pueblo extranjero o pueblo de afuera, los cuales se asentaron en esta región entre los años 606 y 629, de la era cristiana.
Un vistazo por la ciudad
Juigalpa está ubicada a 140 kilómetros de Managua, sobre la misma carretera que lleva a El Rama. Para entrar a la ciudad, el visitante tiene que girar hacia la izquierda y subir por las adoquinadas y empinadas calles que llevan al edificio más alto de toda la ciudad, como es la moderna Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Asunción, patrona del municipio.
Frente a la Catedral, el visitante puede disfrutar de uno de los mejores parques municipales que tiene el país, ya que además de estar bien arborizado, resalta un atractivo kiosco.
Durante las primeras horas de la mañana, el mayor movimiento se realiza en la calle del Mercado Municipal, donde además del “molote” que a veces se arma a la llegada de los buses, se pueden encontrar una gran variedad de productos chontaleños, como las riquísimas cuajadas ahumadas, queso, crema, rosquillas, frutas, verduras, granos básicos y demás artículos de consumo popular.
La ciudad cuenta con casi todos los servicios de una gran urbe, como son los servicios de diferentes entidades bancarias, funerarias, clínicas veterinarias, dentales, hospitales, ferreterías, panaderías, misceláneas, supermercados, canales de TV cable y locales, estaciones de radio, centros recreativos, restaurantes, hoteles y demás.
Juigalpa cuenta con extensiones universitarias de la UNAN, UNIVAL; UPONIC; INTAE; ITC; Liceo Agrícola; CECO Agrícola y escuelas de comercio.
La principal actividad económica de Juigalpa es la ganadería, y la agricultura ocupa un segundo lugar. También produce frijol, maíz, sorgo, millón y trigo.
Por ser una ciudad de ganaderos, en Juigalpa es muy común ver a un buen jinete montado en su yegua paseando tranquilo en medio de la calle atestada de vehículos.
Uno que hasta duerme con las espuelas puestas es José Isabel García Aragón, más conocido como Don Chabelo o “El Aguila Negra”, pues a sus 80 años no hay día del año que no monte uno de sus bien cuidados caballos andaluces.
Don José Isabel dice que desde los trece años anda sobre el lomo de los caballos y es por eso que ahora él se ha convertido en un experto domador de equinos, pero su mayor orgullo, asegura que es la gran amistad que ha logrado mantener con los grandes charros mexicanos Vicente Fernández y Antonio Aguilar, los que en diciembre pasado le enviaron sendas monturas que ahora él exhibe con orgullo en la sala de su casa, donde también tiene extensa colección de trofeos que ha ganado en competencias nacionales e internacionales como miembro del club de hípicos de Chontales.
Don Chabelo ha tenido una larga descendencia, pues en sus cuentas el lleva 81 hijos, la mayoría con diferentes señoras, “hubo una vez que nacieron 3 hijos míos en una misma noche, en diferentes partes de la ciudad”, indicó y confiesa que “el secreto es que nunca me echo un trago, no fumo, bebo mucha leche, no como nada de grasa, por eso soy una persona muy sana”.
La leyenda del Lagarto de oro
Cuenta la leyenda que en el cerro Hato Grande existía una laguna y en ella habitaba un lagarto de oro. Dicen que muchos querían atraparlo, no por ser amantes de la naturaleza, mucho menos de los lagartos, sino por el alto valor del oro, pero nadie podía capturarlo.
Un día de tantos, un avispado campesino que quería cazarlo, pensó que si ofreciéndole “algo” a la Virgen de la Asunción, tal vez podía conseguirlo y así lo hizo.
Una mañana salió al cerro y se dirigió a la laguna. Cuando estaba a en la orilla del agua miró al lagarto de oro y fue entonces cuando ofreció a la Virgencita de la Asunción una corona de oro y un altar si le hacía el milagro de capturar el arisco lagarto.
El milagro no se hizo esperar y al poco rato ya tenía cogido de la cola al animal, listo para sacarlo del agua. Pero en ese momento la codicia le nubló la mente y se le ocurrió decir “ahora que se friegue la virgencita” Y como por arte de magia, el lagarto se le zafó de las manos, yéndose a las profundidades de la laguna para nunca más volver.
Juigalpa pues, está de fiesta, lo mejor es ir para que no le cuenten cuentos.
El Museo Arqueológico “Gregorio Aguilar Barea”
Esta ubicado a una y media cuadras al este de la Iglesia Catedral y en él se encuentra una de las más ricas exposiciones de arte rupestre precolombino, así como también otras expresiones de la cultura de nuestros antepasados.
* Entre las figuras más representativas de nuestra cultura aborigen se encuentran los caciques, chamanes y guerreros, éstos se reconocen porque tiene en sus manos macanas, hachas y jabalinas, de igual forma representan reptiles, que son animales protectores como la lagartija y el lagarto, y monos jaguares.
* Llama poderosamente la atención en esta colección, la gran cantidad de estatuas con figurillas en las que se pueden definir correctamente los órganos genitales masculinos y femeninos. Se calcula que estas piezas pueden pertenecer al período de 800 (a. C.) a 1,550 (d.C).
* En el local se encuentra la falda usada por la esposa del rey mosco que gobernó la Mosquitia. Como una curiosidad, también se puede observar de cerca las tazas especiales de cerámica china que habían en aquella época para los hombres que usaban bigotes y que no querían mojárselos cuando bebían leche.
* Además de instrumentos de guerra como hachas, flechas, metates, sellos de madera, cerámica de barro, juguetes de niños y hasta objetos musicales, el museo cuenta con una extensa colección de obras de otro tipo, biología, botánica, y otros objetos.
* También ofrece una colección de 47 fotografías de personajes de la sociedad juigalpina de fines del siglo XIX nos ofrecen una visión del mundo de aquella época.
* Gregorio Aguilar Barea fue uno de los grandes impulsores de la cultura chontaleña, pues además del museo que lleva su nombre, fundó el zoológico de Juigalpa, la Orquesta rítmica del Clan, el Coro Estudiantil del Instituto Nacional de Chontales, el Clan de Muchachos Exploradores, Luz y Libertad, la Unión de ex alumnos de Instituto Nacional de Chontales, miembro fundador de la biblioteca pública de la ciudad, patrocinador de la creación del Instituto Nacional y de la formación del Liceo Agrícola de Chontales. Murió el 16 de agosto de 1970.
Rebeldes y aguerridos
Fue durante la llegada de los conquistadores españoles en que los Chontales demostraron ser uno de los pueblos indígenas más rebeldes y aguerridos, pues fueron de los últimos aborígenes que mantuvieron una persistente resistencia contra la dominación española durante más de dos siglos, hasta su total exterminio.
Aunque Juigalpa ya existía como asentamiento indígena a la llegada de los españoles, es hasta 1659 en que su nombre aparece mencionado en un documento de la época, cuando el entonces alcalde Don Jerónimo de Villegas solicitó tierras al representante del gobierno español don Sebastián Alvarez en Guatemala.
El 24 de abril de 1668 fue concedida esa petición, por lo que se puede considerar como el momento en que fue creada la ciudad de Juigalpa.
A pesar de lo “añejo” de la población, fue hasta el 4 de febrero de 1862 en que Juigalpa fue elevada al rango de Villa y 17 años después, el 27 de enero de 1879, la misma población recibió con alegría el título de ciudad.
El Zoológico “Thomas Bell”
No se puede visitar Juigalpa sin darle una miradita a las diferentes jaulas que contienen los animales del Jardín Zoológico de la ciudad, que lleva el nombre de “Thomas Bell” y que está ubicado en uno de los extremos de la misma.
Esta puede ser quizás la única oportunidad de ver vivos a los últimos ejemplares de muchas de las 58 especies de nuestra fauna que aquí se encuentran, la mayoría de ellas en peligro de extinción como el danto, la lapa verde y roja, el loro copete amarillo, el tucán, el jaguar, el saíno, el gato estoche y otras especies.
En total, son 243 ejemplares debidamente clasificados con sus nombres comunes y científicos, que pueden ser observados con seguridad y hasta se pueden hacer consultas sobre su hábitat y comportamiento a la guía de educación ambiental que ahí atiende.
Entre los animales exóticos que más atraen la atención de niños y adultos se encuentran el famoso chimpancé “Rito” así como el mandril, el mono verde, los leones y el flamingo, todos traídos del Continente africano. De los animales propios de nuestra fauna que más admiración causan, quizás porque ya quedan pocos, se encuentran el danto, el pancho galán, caucelo y el gato estoche, entre otros.
Este zoológico es administrado por el Clan Intelectual de Chontales y actualmente se encuentra con problemas de alimentación para sus animales, por lo que la ingeniera Miriam Lazo, administradora del mismo, solicita a ganaderos y público en general, su apoyo.
Desborde en las fiestas patronales
Los Juigalpinos celebran sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Asunción, del 15 al 20 de agosto, sin embargo, esta festividad en realidad empieza desde el día 10, con la feria del maíz que realizan en la Escuela Normal Regional “Gregorio Aguilar Barea”.
En esta feria participan todas las personas que saben hacer diferentes platillos a base de maíz, entre los que se pueden mencionar más de 60 recetas distintas y la increíble bebida típica conocida como “Morir soñando”.
Este año la reina de la feria del maíz resultó la jovencita Aura Lila Castillo, de 18 años y del primer año de magisterio.
La fiesta patronal toma fuerza con el tope y la corrida de toros que empieza desde el 11 en la barrera municipal, donde se dan cita los mejores montadores para retar a los más salvajes toros de las haciendas que tradicionalmente envían a sus bestias más bravas e invictas. Porque el mayor orgullo de un montador es quitarle el invicto a un toro. Esa es su máxima gloria, su mejor paga.
Durante todos los días que dura la fiesta, la ciudad es inundada por centenares de jinetes montados en sus corceles y “de a pie” que llegan a pagar promesas o a divertirse en los chinamos de juegos y bailes.