- El abogado no se presentó a celebrar el
casamiento porque un perro le mordió a su hijo - Para cumplir con el compromiso envió a
estudiante de derecho que fue rechazado
por la pareja
ADOLFO OLIVAS – [email protected]
ESTELI.- La Comisión Disciplinaria de la Corte Suprema de Justicia conocerá la denuncia en contra de un abogado que luego de asumir el compromiso de casar a una pareja de evangélicos, no se presentó al lugar de la boda y mandó a un estudiante de derecho que no pudo celebrar el casamiento porque fue rechazado por los novios.
Fernando García Rivera se quejó ante la Comisión Disciplinaria de la Corte Suprema de Justicia, de que el abogado Napoleón Pereira Morice lo dejó burlado a la hora de su casamiento, a pesar de que ya le había pagado de adelantado 300 córdobas de honorarios.
El doctor Pereira Morice en su lugar envió al pasante de derecho Donald Altamirano, que fue impugnado por García Rivera, alegando que su matrimonio posteriormente lo podrían declarar nulo, porque según las leyes del país solamente pueden casar aquellos abogados que tengan como mínimo 10 años de ejercicio profesional.
Pereira Morice afirma que no pudo presentarse al lugar del casamiento por fuerza mayor, luego que un perro mordió a su hijo de siete años y tuvo que llevarlo de emergencia al médico.
“Primero la vida de mi hijo”, dijo el reconocido abogado estiliano, al explicar que por ese motivo envió al mencionado estudiante de derecho para que los contrayentes firmaran el acta matrimonial que con anterioridad había redactado y firmado.
La contratación del abogado Pereira Morice se originó cuando el Juez Local de lo Civil de Estelí, Noel Velázquez, manifestó que no podía casar a la pareja porque su agenda estaba muy apretada.
Entonces, la secretaria del Juez, Inocencia Palacios, llevó todos los documentos que se requieren para el matrimonio y los 300 córdobas al doctor Napoleón Pereira Morice, asumiendo éste el compromiso del casamiento.
El Juez Local de lo Civil, doctor Noel Velázquez, aseguró que la secretaria Palacios hizo tales diligencias después de sus horas laborales y manifestó que “fue muy penoso lo ocurrido a la pareja” y que la Comisión Disciplinaria de la Corte Suprema de Justicia es la instancia que debe pronunciarse sobre el particular.
Los contrayentes pasaron una enorme vergüenza ante decenas de feligreses, fotógrafos y camarógrafos que filmaban la actividad.
“Vamos a presentar videos y fotos del culto especial que hicimos cuando nos íbamos a casar, para que vean el daño moral y económico que nos ocasionó el abogado Pereira”, expresó Fernando García Rivera, reconocido talabartero de la ciudad de Estelí.
García Rivera le solicitó a Pereira que le regresara los 300 córdobas que costaba el matrimonio, porque ese dinero le pertenece a los miembros de la Asamblea de Dios que lo recaudaron en ofrendas.
“Yo no puedo regresar ese dinero, porque el acta está hecha y además estoy dispuesto a casarlos en cualquier momento y darles disculpas desde el púlpito por lo ocurrido”, afirmó el abogado estiliano.
“Yo no sé por qué este señor me está denunciando, si él mismo me dijo que le había hecho un favor en no haber llegado a la boda, porque él no se quería casar con esa mujer y que lo estaba haciendo por presiones de la iglesia”, recalcó Pereira.
“Yo me estaba casando, no por presiones de la iglesia, sino por obediencia a la palabra de Dios”, refutó García Rivera, añadiendo que este caso lo llevará hasta el final y que nunca aceptará que lo case el abogado Pereira.