- Para beneficio de 1,036
comerciantes leoneses - Mercado de La Estación
tendrá un nuevo “look” - Apoyo de Hamburgo ha sido vital para llevar adelante las obras de
reconstrucción y
ampliación
CLARISA ALTAMIRANO – [email protected]
LEON.- Más de mil comerciantes que de una u otra manera ejercen sus quehaceres en el Mercado “Santos Bárcenas” -mejor conocido como Mercado de la Estación- de esta ciudad, resultarán beneficiados con la reconstrucción y ampliación de ese centro de comercio, el que se realiza con fondos de la Comuna y el apoyo de Hamburgo, ciudad europea hermanada con esta metrópoli.
Según la directora de Obras Públicas de la Alcaldía Ivania Meza, el costo total de la reconstrucción es de 227 mil dólares, lo que representa unos 2 millones 882 córdobas.
Los trabajos de remodelación se iniciaron con la demolición total de la vieja estructura, la edificación de una nueva con techo metálico.
Explicó la funcionaria que cambiarán todo el sistema eléctrico e instalarán nuevos puestos de agua potable, también construirán 197 módulos o tramos para los comerciantes.
Estas labores comenzaron en marzo y tendrán una duración de 8 meses, por lo que se espera concluyan en noviembre próximo.
Esperanza Somarriba, encargada de mercados, sostiene que el problema esencial que enfrentan las vendedores es la crítica situación económica que vive el país y principalmente León.
Los comerciantes se quejan por las escasas ventas que no les permiten tener ganancias, lo que dificulta el pago de los impuestos que oscilan entre tres y ocho córdobas diarios.
Este mercado alberga a un total de 1,036 comerciantes, 836 de ellos son legales y 300 ilegales, aunque a veces sólo llegan 150. La diferencia es que los primeros están supuestos a pagar los impuestos y el resto lo hace de manera irregular.
Los comerciantes formales aducen que los informales les hacen competencia desleal, ya que no pagan impuestos, venden más barato y están en situación más ventajosa.
El Mercado “Santos Bárcenas” recauda unos 48 mil córdobas al mes, que al año resultan 576 mil córdobas, los que se utilizan para el pago de servicios de basura, fumigación, luz eléctrica y otros.
Según Esperanza Somarriba, se han dejado de recaudar un total de 25 mil córdobas en impuesto, debido a que los comerciantes han manifestado que no tienen para pagar por los problemas antes señalados.
Por su parte, las comerciantes dicen que al reconstruirse el mercado tienen la esperanza de que lleguen más compradores y que se mejoren las ventas al ver más amplios y más ordenados los tramos.
La comerciante Nidia Poveda, dice que paga 27 córdobas diarios de impuesto, o sean 810 mensuales.
Para proceder a la remodelación del mercado se tuvo que reubicar a los comerciantes, esto ocasionó algunas molestias al principio, pero según doña Nidia eso en nada le ha afectado.
“Al comienzo la gente no sabía dónde estaban los vendedores, pero ya se han ido acostumbrando al cambio y hasta han aumentado un poquito las ventas. Con esto lo que se pretende es prestarle un mejor servicio al cliente”.
Por otra parte, los compradores consultados dijeron sentirse satisfechos con el ordenamiento que va a tener el mercado, aunque por ahora tengan que transitar entre las incomodidades que origina la reubicación provisional de los comerciantes.
ANTECEDENTES HISTORICOS
Según una de las vendedoras más antiguas, doña Concepción Rojas Gómez, el Mercado de la Estación comenzó a funcionar en 1930, en el local donde estaba ubicada la antigua Fosforera, al costado norte de la Iglesia de El Calvario.
Recordó la vendedora que el bullicio que acarreaba el comercio no agradó a un vecino del lugar que en protesta procedió a incendiarlo en 1933.
En ese entonces, los comerciantes se trasladaron a un predio vacío, siempre cercano, donde vendían en forma desordenada lo que traían o compraban, como verduras, gallinas, cerdos, ollas, comida, carnes y leña. En ese tiempo eran unos 300 comerciantes, entre hombres y mujeres, que aprovecharon en cierta ocasión una visita que hizo Anastasio Somoza García para pedirle que las ubicara en un sitio definitivo. Refieren las vendedoras que Somoza compró un terreno a un hombre apodado “Cara de Palo”, quien tenía negocios de cantinas y prostíbulos en el lugar donde ahora es el Mercado “Santos Bárcenas”.