CELSO MARTINEZ OROZCO [email protected]
MATAGALPA.– Desde las nueve de la mañana de ayer, unos 3 mil feligreses católicos se tomaron el tramo de carretera comprendido entre esta ciudad y la comunidad Fuente Pura, en dirección a Jinotega, para participar en la cuarta y ya tradicional peregrinación del Divino Niño.
Los peregrinos, en su mayoría jóvenes procedentes de las diferentes comunidades del municipio y de la ciudad de Jinotega, iniciaron el recorrido de unos 12 kilómetros, entonando cantos religiosos alusivos al Divino Niño, sumado con el lanzamiento de cohetes y bombas durante todo el recorrido.
Una pertinaz brisa, que desde horas tempranas de la mañana caía sobre la ruta tomada por la juventud peregrina, no fue motivo para que desistieran de sus promesas para con el Divino Niño.
En la comunidad de Fuente Pura, se está terminado de construir un Santuario dedicado al Divino Niño, gracias a las aportaciones económicas realizadas por diversos sectores y a las múltiples actividades realizadas por un comité formado para tal fin.
Muchos jóvenes, portaban diferentes tipos de estampitas y medallas con la imagen del Divino Niño, para propagar la fe, tal a como lo manda la Novena. Otra parte de los peregrinos, participaron pagando alguna promesa por favores recibidos.
La Novena del Divino Niño se inició el pasado viernes 14 con la participación de diferentes sacerdotes y grupos religiosos de la Diócesis y culminó el sábado con la peregrinación de unas tres mil personas que a eso de las doce del mediodía participaban en la misa campal que ofició Monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano, Obispo de la Diócesis.
Desde hace unos cuatro años se han venido realizando estas peregrinaciones, donde la mayoría de los participantes son jóvenes que se han integrado a los diferentes grupos religiosos de la Iglesia Católica y que han motivado al resto de la juventud a participar en estas actividades religiosas.
Pero durante esta peregrinación, los grupos de carteristas no desaprovecharon la oportunidad y desde horas tempranas habían comenzado su labor de despojar de cuanta cartera y cadenas que portaban los promesantes.
Mientras tanto en la sala de neonato y pediatría del Hospital Regional César Amador Molina, el personal de enfermería y los familiares de los niños hospitalizados, participaron en el fin de la Novena del Divino Niño, manteniendo la devoción y el pago de promesas por parte de los internos y de ciertas enfermeras que ahí laboran y que han recibido favores del Divino Niño.