PABLO FLETESEnviado Especial
MIAMI.- El leonés Julio Yambito Gamboa no pudo cumplir la promesa que formuló el viernes, segundos después del pesaje oficial: noquear antes del sexto asalto al venezolano Félix Machado.
Pero lo peor de todo no fue el incumplimiento de la promesa, sino la forma estrepitosa con que fue vencido por Machado en una pelea que no generó mucha emoción en los miles de aficionados que asistieron a esta extensa jornada organizada por el poderoso promotor estadounidense Don King en la Arena American Airlines de Miami.
¨Reconozco que Machado me venció con claridad, y realmente no tengo cómo negar la derrota¨, señaló Gamboa, quien mostró en su rostro las secuelas de una pelea que en ningún momento fue dominada por él.
El Yambito terminó con su ojo derecho completamente inflamado. En su pómulo izquierdo todavía mostró algunos rastros de sangre producta de una temprana cortadura en el segundo asalto, mientras que la herida del cráneo dejó de sangrar por la atención de su esquina.
¨Machado no es mejor peleador que yo, pero esta noche hizo mejor las cosas en el cuadrilátero. Quedé en deuda con toda mi familia, con toda mi gente. No pude ganar la corona del mundo, y no sé qué podrá pasar con mi futuro¨, señaló el leonés, con la voz entrecortada y lágrimas en sus ojos.
Yambito lloró ante las grabadoras. No pudo ocultar su frustración de haber caído en su cuarta oportunidad de título mundial, en los que tiene un balance negativo de tres reveses con la de anoche y apenas un empate precisamente ante el mismo Machado.
En la pelea de anoche, Gamboa se vio irresoluto, sin la menor posibilidad de conseguir la distancia frente a un Machado escurridizo que tiró dos o tres veces más golpes que los ejecutados por el leonés.
Pero esas certeras combinaciones fueron acompañadas de una puntería envidiable, que rápidamente despejaron el camino a la victoria del venezolano.
¨Machado trabajó más inteligente en todo momento. Bloqueó mi ofensiva sin problemas, hizo las cosas mejor que y tengo que reconocer que merece ser campeón del mundo¨, dijo el Yambito, ya sin la entereza necesaria para contener las lágrimas en público.
Tratando de agregar algún tipo de aliciente en medio de su frustración, Gamboa señaló que pese a la derrota todavía se considera un mejor boxeador que el ahora campeón supermosca de la FIB.
¨Esta noche fue mejor que yo en el cuadrilátero, pero todavía no se puede decir que es mejor peleador. Yo soy un boxeador aguerrido, con una gran capacidad de golpeo, pero desgraciadamente quedé en deuda porque me sentí imposibilitado para resolver¨, dijo.
¨Por eso arriesgué mucho en los últimos asaltos, quise sacar la pelea con mi fortaleza, pero nunca tuve la distancia necesaria para resolverlo¨, finalizó Gamboa, en medio del silencio sepulcral que atrapó su camerino.
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