- El joven asesinado es
Carlos Roberto Díaz Ruiz, quien vivía en el grupo A, andén 5, casa 65 de
Villa Libertad
MARIO SÁNCHEZ P.Especial para La [email protected]
Una contundente pedrada que le rebotó en el lado derecho de la rabadilla y le desbarató el bazo, lanzada por pandilleros que se enfrentaban a lajazos, terminó con la vida de un jovencito de 17 años, estudiante del tercer año del turno sabatino del Instituto Experimental México.
El joven asesinado es Carlos Roberto Díaz Ruiz, quien vivía en el grupo A, andén 5, casa 65 de Villa Libertad, informó el subcomisionado Ramón Márquez, jefe de Investigaciones Económicas de la División Seis de la Policía Nacional.
La denuncia del crimen la hizo la madre del joven, doña Vilma Alejandra Ruiz Martínez, quien al regresar de su trabajo en la Corte Suprema de Justicia a eso de las 7:00 de la noche, preguntó por el muchacho.
La mamá de doña Vilma le estaba explicando que Carlos Roberto tenía pocos minutos de haber salido en busca de un cuaderno a casa de una compañera de clases, en el sector de la discoteca Acuario, cuando el chavalo regresó a la casa corriendo. No dijo nada ni se quejó, sino que entró a su cuarto.
Doña Vilma sospechó que algo le pasaba y lo siguió. Carlos Roberto estaba sentado en su cama. Estaba completamente pálido, frío y sudoroso. El muchacho se resistía a decirle a su madre lo que le había ocurrido. Como aquélla insistió, él se levantó la camisa y le explicó que un grupo de pandilleros le habían asestado una pedrada en la rabadilla y le habían robado las sandalias.
El lugar donde le rebotó la piedra estaba completamente enrojecido. La pedrada había sido tan contundente que prácticamente le reventó la piel. Como estaba casi al desmayarse, la madre lo trasladó de inmediato al hospital Roberto Calderón.
Los médicos del hospital lo condujeron rápidametne a la Sala de Operaciones para intentar contenerle una fuerte hemorragia interna, pero fue imposible salvarle la vida porque el bazo le había sido desbaratado por el golpe.
La Policía busca a los autores del crimen, que supone son miembros de las pandillas Los Dioses del Valle y de Los Laureleños, quienes en el momento en que el joven conversaba con unos amigos, desataron una guerra a pedradas y una de las lajas le dio en la espalda a Díaz Ruiz.
Médicos del hospital comentaron que si el joven hubiera buscado atención posiblemente se habría salvado, al ser contenida la hemorragia. El bazo es una víscera de la cual se puede prescindir sin mayores consecuencias para la persona.