De «héroes» y «revolucionarios» a sanguinarios dictadores

Mugabe, Stalin, Ceaucescu, Gadafi… y la lista sigue. Muchos de los dictadores más sanguinarios de la historia llegaron al poder bajo el título de “revolucionarios”, pero acabaron convirtiéndose en algo igual o peor que aquello contra lo que alguna vez lucharon.

Atención al suscriptor