Eduardo Araica

El gran romántico de la guitarra clásica, Eduardo Araica, mantiene vivo al niño que fue. Le gusta el vino y cantar en privado. Teme a los cocodrilos, jamás ha tenido mascotas y más de alguna vez ha sido el “Profesor Molécula”.

Sumergido en la música

Su voz siempre es baja y habla pausado. Se muestra un poco tímido frente al lente fotográfico quizás eso le impide sonreír ampliamente.

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