Consecuencias históricas de las reelecciones

En Nicaragua, desde la Independencia hasta 1853, tuvimos varias constituciones políticas con serios defectos e imprecisiones con respecto a las atribuciones de los Poderes de Estado, de manera que el Poder Ejecutivo era representado por un “director”, quien tenía muy pocas atribuciones de gobierno, pues el verdadero poder político descansaba en el Poder Legislativo, de quien también dependía el Poder Judicial. Ese modelo de gobierno no funcionó, produciendo gran turbulencia política que desembocó en guerras y golpes de Estado.

Las consecuencias devastadoras del fraude

El fraude electoral que cometió el Consejo Supremo Electoral (CSE) de Daniel Ortega, en los comicios municipales del 9 de noviembre del año pasado, marcó el fin de la breve temporada de elecciones libres en Nicaragua y retrotrajo al país a la vieja era de los comicios fraudulentos.

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