El cardenal Leopoldo Brenes respaldó al obispo Jorge Solórzano en su labor pastoral, pero tomó distancia de la parte política a la que hace mención en su carta pastoral, donde aborda duras críticas al Gobierno.
carta pastoral
La parroquia y la misión pastoral
“La parroquia no es una estructura caduca; precisamente porque tiene una gran plasticidad, puede tomar formas muy diversas que requieren la docilidad y la creatividad misionera del pastor y de la comunidad”, sostiene Solórzano en su documento pastoral.
Inspirados por Solórzano, obispos deben publicar sus cartas pastorales
La carta pastoral emitida por el obispo de Granada, monseñor Jorge Solórzano, es una oportunidad para que otros obispos del país escriban sus propias cartas pastorales para sus feligreses y la ciudadanía en general, según la teóloga María López Vigil.
La táctica política en torno a la pastoral
En su carta, el obispo Solórzano recuerda que las instituciones estatales han caído en hondas violaciones a la Constitución y a las leyes, y que se han convertido en instrumento del gobernante para transformar sus abusos y ambiciones en formas legalmente justificadas.
Más obispos nicaragüenses apoyan carta de Solórzano
El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, expresó en su cuenta personal de Twitter su respaldo al documento pastoral de Solórzano.
Obispo Báez sale en respaldo de carta pastoral de Granada
Redes sociales divulgan mensaje pastoral de monseñor Solórzano
Monseñor Báez respalda Carta Pastoral del Obispo de Granada
«Comparto plenamente la visión crítica de la realidad nacional de mi hermano monseñor (Jorge) Solórzano», dijo el Obispo Auxiliar de Managua.
Obispo Solórzano emite Carta Pastoral
Sólorzano es, además, secretario y vocero de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), y como obispo de la Diocésis de Granada tiene bajo su cargo a 53 parroquías y 75 sacerdotes.
¿Sin consenso para publicar carta pastoral?
Para el analista político Oscar René Vargas, el hecho de que la carta pastoral de Cuaresma no haya sido publicada demuestra que los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua tienen posiciones encontradas sobre la realidad del país.