Lo capital es saber acogerse y recogerse, compartir y donarse con los brazos abiertos, elevados hacia lo celeste, hacia esa vida anímica, que es lo que realmente nos fraterniza, estimando al prójimo hasta volverlo próximo. Esto nos requiere más desprendimiento que avaricia.
Bondad
En un mundo abatido, hay que animarse
Aplacarse y donarse es la gran tarea humanitaria pendiente. Seguramente, entonces, nos reencontraremos mutuamente. Será, por distintas sendas, pero ya no estaremos distantes, porque habremos sabido escuchar el dolor ajeno y liberarnos interiormente del engaño de la intimidación.
Ahondar en las entretelas
Tener tiempo para nosotros es vital, al menos para reconocer la humanidad del otro. Esto significa rechazar la discriminación, el racismo, la xenofobia y el discurso de odio o venganza, que ahora tanto prolifera por todos los rincones del planeta. Hagamos, pues, de la cotidianidad un tratamiento de ejercicios que nos acerquen entre sí.
El tesoro que tenemos escondido
La bondad, la solidaridad, el compromiso con el otro que es igual a ti, la comunicación, el entendimiento, el amor al otro y etc. son valores, que están dentro de nosotros y si fuéramos capaces de expresarlos en el estar diario el mundo sería otro por supuesto.
Seamos constructores amando, no destructores con simientes de odio
Nada avanza por sí mismo o por uno mismo, precisa de la unidad, sobre todo en las cosas necesarias; y en todas, siempre la compasión. No tiene sentido, pues, sublevarse por nada. Uno tiene que dignificarse, jamás indignarse.
En saber vivir para los demás se ubica la dicha
Podemos tener diferentes visiones, lenguas y creencias, pero compartimos el mismo linaje, el mismo planeta y los mismos deseos, de no sentirse perdido y de reencontrarse en la certeza. ¡Qué mayor tranquilidad!
El buen propósito
El planeta está siendo azotado por multitud de conflictos e intolerancias, acrecentando el número de refugiados y desplazados, que se mueven en un orbe hostil y poco hospitalario. Recogerse y acogerse es, sin duda, la mejor terapia para poder renacer.
Día Mundial de la Bondad: por qué ser amable puede ayudarte a vivir más tiempo
En el Día Mundial de la Bondad, celebrado cada 13 de noviembre, le echamos un vistazo a lo que realmente significa ser amable, y nos preguntamos por qué es importante.
Bondad del corazón
Las leyes sin un buen corazón, aunque esas leyes sean divinas, no valen para nada. Lo que identifica la bondad de las personas no es el cumplimiento de leyes, sino la bondad del corazón