A 200 años todavía no empezamos

Al cumplirse el Bicentenario de la Independencia de Centroamérica deberíamos estar celebrando con actos esplendorosos el hecho de ser libres, la algarabía de un pueblo lleno de alegría porque vive en paz y democracia, un pueblo con oportunidades de trabajo, deberíamos estar celebrando la hermandad ciudadana, las conversaciones de una buena vecindad, de familias sintiéndose orgullosas de su patria, el amor al terruño, celebrando la gratitud por el hecho de vivir sin ataduras.

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