Este es mi Dios

Dios se nos da gratuitamente. Por eso, nadie puede exigirle a Dios: Nadie puede alegar méritos. Nadie puede presentarle su currículum vitae. Nadie puede acercarse a Dios exigiendo.

El amor a Dios y al prójimo van juntos

No puede concebirse el amor a Dios sin el amor al hermano. Amar a Dios y amar al hermano siempre van de la mano, están estrechamente unidos. Son un matrimonio sin posible divorcio.

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