El dragón viajero

Un dragón que viaja en el bolsillo de una niña, que puede hacerse chiquito como un alfiler o grande como una montaña, que se come las letras, se traga la flauta, es un glotón comemango, amigo de las luciérnagas y sus ojos son dos luminosas estrellas, es lo que cuenta en pocas líneas la fantástica historia de Mi amigo el dragón.

Vergüenza

Era noche de luna nueva cuando Esther fue interceptada por tres hombres a una cuadra de su casa. Se la llevaron a un callejón y la violaron repetidas veces antes de acuchillarla en el estómago. Un par de horas más tarde, se levantó y caminó hasta su hogar.

Cloruro de sodio

Los ocupantes de la casa dormitan bajo las sábanas. Todos menos uno que camina sigiloso entre los cuartos. Lo despertó el golpeteo suave de las gotas que caen sobre el tejado. Baja despacio, cuidando de no hacer crujir los escalones de madera.

Cosas de familia

El color azul desvaído de este cuarto me recuerda al mar. Cuando éramos niños nos llevaban ahí todos los veranos; era el viaje tradicional de la familia. Montábamos la comida, la tele y unas hamacas en una Mazda station vagon año 76 y sufríamos gustosos las tres horas de viaje en carretera y caminos de tierra.

Enojo

Algo se movía bajo su piel. Tomó una tijera y cortó su estómago.

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