Desenterrando a Hegel para desmantelar el posmo-progresismo
La racionalidad moderna, en su expresión hegeliana, no es una camisa de fuerza, sino una invitación a la articulación y la superación, un llamado a la acción reflexiva que se niega a sucumbir ante la seducción de la inconclusión perpetua posmoderna. La razón, aunque herida, queridos amigos, sigue siendo nuestro horizonte.