De la Rambla a la Bolívar
Mi segundo sentimiento fue de nostalgia. Traje a mi mente la Avenida Bolívar, de mi ciudad Managua, y pensé en lo hermosa que se hubiera visto si nuestras autoridades, aprovechando su anchura —mayor que la Rambla— hubiesen plantado al centro o a los lados hileras de árboles frondosos y no remedos metálicos.