- ¿Tú también, hijo mío?Poesía Nicaragüense
Mañana, hijo mío, tú serás bien distinto.
Se marchará tu angustia por la puerta del Frente ($andinista),
que han de cerrar, hermética, las garras de hombres
lobos.
Gozará el militante sobre la tierra Suya,
extorsionada al campesino
con la ayuda de unos jueces lacayos y corruptos.
Y serán tus prostitutas las hijas del obrero
y las del campesino
compradas a tus socios de casas de masajes.
¿Qué sabrás de las lágrimas del hogar proletario?
Tú reirás contento con tu risa de conejo burlón
despreciando arrogante las miserias ajenas
de los hogares paupérrimos.
Mañana hijo mío, ya no comerás gallopinto
ni beberás pinol simple, como las proles, que viven
con menos de dos dólares diarios.
Pasearás en tu camionetota con tus escoltas al brinco,
sin voltear a ver a los niños de los semáforos,
que ése no es problema tuyo.
Carcomerá el servilismo tus años juveniles
como no carcomió los míos.
Morirás en el lujo
usurpado a los burgueses criollos
despreciando a los parias
que tanto defendí,
mañana hijo mío, me serás muy distinto.