Y seremos como dioses
No nos perdamos el respeto. No
Nos humillemos en el público
Ni en solitario, porque somos
El jugo de la eternidad
De la materia.
Cuando se haya evaporado la sangre
Y licuado la carne
Y vueltos en cenizas, está claro
Que arderemos otra vez entre los astros.
Danzaremos.
Y nuestra música se acordará
Con la música del universo
En un zumbido sutil.
Seremos un coro de fondo
Contra el fondo del tiempo.
Daremos largos paseos desde la cabeza
Hasta la cola de la inmensa serpiente
Y todo nos será revelado.
Y seremos como dioses.
29 Octubre 2003
Felicidad
Una idiotez. Momento o día
en un paraíso ilusorio.
Y azuzados por la angustia,
corremos sobre los círculos
concéntricos de la vida
y de la muerte.
Inútil ansia es perseguir
más de ese día
inexpresable inexistente.
Pero aún así,
preciosamente lo aferramos
como si en él se nos fuera
la vida.
Enero 2004
Universo de la copa
Con las últimas acritudes de un limón
en mi copa y extrañamente feliz, veo
un universo, en el polvillo suspendido
bajo el sol.
Febrero 2004
Becqueriana
Y esto fue en el rarísimo día
en que te gocé plenamente y vi
el secreto centro del universo.
Después todo ha sido, esperar
El regreso de las golondrinas.
Marzo 2004
Fuego I
El tirano tiene fuego en los ojos. Fuego
De roja sangre. La derramada o la por derramar.
El tirano toma cuanto encuentra: tierras,
Apariencias humanas, pequeños insectos,
Papel de diarios y tintas
Que embadurnan conciencias.
Juega al juego de Ícaro con aviones
Que cabriolean en cielo engañoso
Con líneas blancas que disipa el viento,
Mientras domeña grises multitudes
Vanas en el tiempo.
La roja sangre, la derramada
O la por derramar ya subió hasta su cuello.
Y sube
Y sube.
7 de octubre 2003
Fuego II
El poeta vive en las cabriolas
de los niños.
o vive con la danza que danzan
los pájaros, cuando los árboles
cantan.
O vive con la luz de las estrellas
pérdidas
O con una mujer, para él, estrella.
Y pérdida.
El poeta tiene fuego en los ojos.
Al rojo blanco.
Octubre 2003
Bajo el oro del sol
I
Hoy negué una fruta. Un fallo
O ceguedad.
No vi el hambre. No el agujero
Del ojo angustiado
A pleno medio día
Bajo el oro del sol.
II
Una carcoma cruza
De lado a lado el corazón.
Ese
Que negó peor que Pedro.
Como a fruta morderé mi corazón
Un vez y otra y otra
Bajo iridiscente cielo.
Bajo el oro del sol.
Octubre 2002
Shakesperiana
Dad a cada uno el trato que merece, ¿ y quién se escapará de una paliza?»
W. Shakepeare
Interiormente desmovilizado observo
el ajetreo, el pulular de cierta clase
de vida. ¡El afanarse por le figuración!
Es genio y figura.
En resumen: agrio caldo de cultivo
de lo peor; arroz con margo, indiferenciado
revoltijo, revoltillo, puchero, melteeng pot
por aquello de los recién idos y venidos.
Pero los observo con morosa delectación;
veo sus prisas, sus arqueos columnares;
sus sonrisas aquiescentes, su avidez ante
las viandas abundantes del dinero robado
y no puedo sino admirarles; reconocer
su destreza teatral, tramoyas esmeradísimas,
las mascaras del maquillaje moral; su saber
vivir. ¡Nada mejor en el teatro universal!
Interiormente desmovilizado, observo.
Agosto 2001.
Triada exotérica
La corola rosácea de tu sexo.
La noche oscura del alma de tus ojos
Y el claroscuro de tu boca entreabierta
La cercanía postulan, del infinito.
Triada exotérica. Misterio visible
Entre tus otros dones afrutados
Que llaman a distancia.
¡Y aún hay quien no cree
en cantos de sirena!
Abril 2001
Diadema
Una diadema de argento, con bordes
De jade iridiscente. En ella,
Deliciosos dibujos de flores
De malva y nomeolvides.
Joya circular en morena frente
De luz, rodeando el amor
Interno de su dueña.
La lleva en su cabeza y existe y es cierto.
Y sí sólo soné que existe, aún es cierto.