- Un lector se hace relacionándose con la literatura desde temprana edad
Encontrará colecciones de libros de literatura infantil que los niños y niñas pueden leer en el propio rincón o escuchar las lecturas en voz alta que realizan las facilitadoras de lectura que trabajan en los rincones.
Ofrecen el servicio de préstamo domiciliar de libros. Tanto padres y madres como los niños y niñas se pueden inscribir en el rincón llenando una ficha y se les entrega un carné con el que pueden prestar libros para llevar a sus hogares sin costo alguno.
Actualmente hay Rincones de Cuentos en: Jiinotepe, Dolores; La Paz de Carazo, en la comunidad de El Arenal en Masatepe; Barrio Santiago en La Concepción, en Nandaime; Comunidad Los Ángeles, Malacatoya, en Ocotal, Macuelizo, Ciudad Antigua, Santa María y La Mía en Jalapa.
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La mejor forma de despertar en los niños o niñas el amor por la lectura es que los padres les lean cuentos en voz alta. Eduardo Báez, Director Ejecutivo de Libros para Niños, recomienda empezar a inculcar el hábito de la lectura desde el quinto mes del embarazo cuando el bebé ya escucha y continuar una vez que nace.
Son ideales para esta etapa los juegos de palabras, las rimas infantiles, las retahílas, las canciones de cuna que son formas de literatura infantil que vienen de la tradición oral. Lógicamente, para que en una familia se logre ésto, los padres deben dedicar tiempo de calidad para compartir la lectura con sus hijos, señala Báez.
El director de Libros para Niños explica que muchas veces culpamos a la televisión y juegos de video de que nuestros hijos no lean, pero no nos damos cuenta de que todos los días nosotros nos sentamos frente a la tele a ver las novelas y nuestros hijos se sientan con nosotros y es la telenovela la que los duerme. Pero podríamos dejar de ver la novela un rato y dedicarlo a leer o contar un cuento a nuestros hijos antes de dormir, aconseja.
El niño o niña percibe la calidez de la voz que le habla y esa primera experiencia de contacto con la lengua escrita a través de una persona que lo ama, se constituyen en un registro sicoafectivo que será una base sólida para que siempre asocie libros y la lectura con esas primeras experiencias.
La ventaja principal de un niño o niña que se ha convertido en un buen lector es que aumentan su capacidad para imaginar y analizar. Aumentan también su habilidad para buscar información y en general se preparan para vivir plenamente como un individuo con capacidad para pensar creativa y críticamente.
¿El lector nace o se hace?
El lector se hace y se hace relacionándose con la literatura desde temprana edad, mientras más temprano mejor, señala Báez.
Es en el hogar en donde el niño o niña debe descubrir que leer es mucho más que estudiar. Es fundamental que vea leer a sus padres y al resto de personas que lo rodean, ya que el ejemplo es la mejor forma de enseñar. En un hogar en el que nadie ocupa parte de su tiempo libre para leer, los niños tampoco lo harán.
La actividad más efectiva que los padres pueden realizar para que los niños disfruten la lectura es compartir un cuento con ellos, un rato cada día, pero lo importante es que lo haga con amor. El afecto es el principal y más importante mediador entre los niños y la lectura y esto lo puede dar cualquier padre o madre. En el hogar un cuento bien leído, es el que se lee con el niño acurrucado a su lado, apapachado por el ser que más quiere y por la magia de las palabras que salen de los cuentos, aconseja Báez.