Sarah Lynn Pistorius junto a su madre doña Martha Sandino Quintana. LA PRENSA/CORTESÍA

Vivir a plenitud los últimos momentos

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[doap_box title=»Nueva tanatología, una opción» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La tanatología es la ciencia de la muerte, desde hace más de 30 años se encarga de la atención de los enfermos terminales, su principio es “cuidar más allá de curar”. Su objetivo consiste en disminuir el sufrimiento de los pacientes, mejorar su calidad de vida, ayudar a que se preparen para la muerte.

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El 5 de enero de este año la vida le cambió completamente a la pintora Sarah Lynn Pistorius, su madre la mujer que más ama tiene una enfermedad terminal.

El 5 de enero llevó a su madre, doña Martha Sandino Quintana, a emergencia de un hospital, a quien le habían diagnosticado hepatitis, pero de repente le dicen que tienen que operar porque lo que le está afectando es la vesícula, sin embargo, después de la operación le dan la peor noticia, su madre tiene un tumor que no permite el paso de la bilis.

Entre lágrimas nos cuenta que la fortaleza para salir adelante la ha encontrado en Dios y las oraciones. “Para mí, mi familia, mi esposo, mis dos hijas, el Padre de la parroquia y todas las oraciones de nuestros amigos, familiares y la ayuda de los médicos y enefermeros han sido importante en estos momentos”.

Sarah Lynn es la única hija mujer —tiene dos hermanos varones— por lo cual le ha tocado estar junto a su madre todo el tiempo. “No puedo dormir, hay una enfermera pero es alguien extraño, y me da temor que suceda algo mientras duermo, eso me causa angustia, incluso he llegado a perder la noción del tiempo; lo que me ha dado el valor para ser fuerte, es Dios”, dice Pistorius.

Para la sicóloga Adriana Trillos, lo primero que se debe hacer en estos casos es informar clara y objetivamente al enfermo sobre su padecimiento, ya que en algunos casos deciden ocultar o minimizar la información al paciente, con el propósito de evitarle sufrimiento, e incluso, una agonía más rápida. “Si se trata de una enfermedad terminal, el paciente es el primero que debe saberlo, porque es su derecho. Es importante, además, no darle falsas esperanzas sobre su pronóstico, esto podría prolongar o acentuar su angustia”, dice Trillos.

Sarah Lynn cuenta que dentro de la tristeza ha sido lindo compartir cada día, cada hora, cada risa y cada cosa que quizá antes no se le daba la importancia debida.

Trillos aconseja dar lugar a las emociones generadas por la situación: “Si lo que el paciente o sus familiares sienten es tristeza o rabia, deben darse la oportunidad de expresarlas. Evitar estar tristes o enojados para aparentar fortaleza, aumenta la tensión interna y dificulta vivir a plenitud los últimos momentos con el ser querido”, afirma Trillos.

La especialista recomienda diversas formas de expresión emocional, que pueden ser utilizadas según como cada quien se sienta más cómodo. Por ejemplo, pueden expresarse a través de una conversación, a través de una carta (dirigida a un familiar o a Dios si se quiere), o a través de un dibujo o una pintura.

En julio del año pasado doña Martha cumplió 70 años, su hija recuerda los momentos felices que han pasado junto a ella y no se cansa de pedirle a Dios que la deje unos días más con ella para continuar luchando por su salud y continuar cuidándola. “Ojalá esta experiencia le sirva a otra gente para valorar cada día, porque en cualquier momento pasa algo así, todo se acaba, y si no das lo mejor de vos te quedas sin la oportunidad de decir a esa persona cuanto la amas. Mi madre ha sido una persona maravillosa, la mejor madre que pueda existir”, expresa Sarah Lynn.

Trillos aconseja en estos casos iniciar la larga despedida. “Aunque ésta es la fase más dolorosa y difícil de aceptar, es la más sanadora, puesto que permite a la familia y al paciente mismo “cerrar” asuntos pendientes, “soltar” cargas emocionales acumuladas por mucho tiempo, otorgar o pedir perdón, y finalmente, dejar marcado el recuerdo de la persona enferma en la vida de quienes han sido parte de ella”, señala Trillos.

Sara Lynn está consciente de que se acerca la parte más difícil y que debe prepararse para la misma. Trillos recomienda buscar grupos de apoyo, conocer otros casos y otras personas que ya han vivido la experiencia de perder a un ser querido a raíz de una enfermedad terminal, ya que le será de mucha ayuda para sobrellevar el dolor. “Hablar abiertamente sobre la muerte con otros, es además un medio para liberar culpas y reproches hacia ella (a la muerte), pues al final de todo, los seres humanos no tenemos más remedio que aceptarla”, añade Trillos.

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