BOGOTÁ/ANÁLISIS NOTICIOSO
A menos de 48 horas de haber vuelto a la libertad, la ex candidata Ingrid Betancourt, que estuvo más de seis años en poder de la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y fue rescatada junto a 14 rehenes más por la inteligencia del Ejército colombiano, no ha dudado en apuntarse al ganador: el presidente Álvaro Uribe.
Sí, me gusta la reelección (de Uribe). Una segunda reelección, bien, una tercera, ¿por qué no?, dijo ayer Betancourt, tras ser sacada de la selva mediante un espectacular operativo hollywodesco que ejecutó la inteligencia de las fuerzas militares colombianas, el pasado miércoles.
Con Betancourt, considerada la joya de los secuestrados para la guerrilla, salieron los tres contratistas estadounidenses que habían sido capturados por la guerrilla en febrero del 2003, y 11 uniformados, entre policías y soldados, que llevaban ocho, nueve y hasta 10 años de cautiverio.
La posibilidad de la segunda reelección de Uribe, quien alcanzó la Presidencia por primera vez en el 2002, flotaba ayer, al lado de la embriaguez y el júbilo que producía en los colombianos la liberación de estos 15 rehenes.