Lacustre. Efrén Medina.LA PRENSA/ARCHIVO

¿Secretos del corazón?

Tan unidas, solidarias en todo, cómplices en sus arrebatos, celosas en sus conquistas lamiéndose siempre sus heridas. ¿Tendrían secretos? Donde iba una estaba la otra. La primera flotó entre mis redes en la vuelta de un verano manso. Eso me cerraba las puertas. Imposible acercarme a la otra. Intentarlo, ¿sería un suicidio? Jugué a la […]

Tan unidas,

solidarias en todo,

cómplices en sus arrebatos,

celosas en sus conquistas

lamiéndose siempre sus heridas.

¿Tendrían secretos?

Donde iba una estaba la otra.

La primera flotó

entre mis redes

en la vuelta de un verano manso.

Eso me cerraba las puertas.

Imposible acercarme a la otra.

Intentarlo, ¿sería un suicidio?

Jugué a la suerte

y me entregó su estrella refulgente.

Al encontrarlas cuchicheando,

riendo sin malicias,

dispensándome el mejor de los tratos,

me quedé paralizado, sorprendido.

Todavía cuando las encuentro,

la una soldada a la otra, me interrogo,

¿ocurrió así porque ellas lo planearon

o no es tan cierto que las mujeres

por muy amigas que sean

no se lo cuentan todo

guardando para sí

la conquista de un hombre?

No lo sé.

Todavía naufrago en el desconcierto.

La Prensa Literaria

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