Niña: Sarah Lucía Muñoz. Tres meses. A esta edad los bebés ya fijan miradas, sonríen, distinguen colores y tienen movimientos coordinados, ya pueden tomar algunos objetos con sus manitos. (LA PRENSA/J. MOLINA)

EL PRIMER TRIMESTRE DE VIDA

Los cuidados de los tres primeros meses de vida son esenciales en el desarrollo del bebé y la atención de la madre es fundamental para que el bebé sea sano, seguro y feliz El nuevo miembro de la familia ha llegado, hay alegría y felicidad por doquier pero también surgen las inquietudes sobre los cuidados […]

  • Los cuidados de los tres primeros meses de vida son esenciales en el desarrollo del bebé y la atención de la madre es fundamental para que el bebé sea sano, seguro y feliz

El nuevo miembro de la familia ha llegado, hay alegría y felicidad por doquier pero también surgen las inquietudes sobre los cuidados y el desarrollo del bebé. El pediatra-neonatólogo Fernando Silva, del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, afirma que el primer paso de la madre es la lactancia materna, ya que es el alimento por excelencia que le corresponde al bebé, porque le va a proteger de las infecciones, alergias y otras enfermedades, debido a que tiene los anticuerpos necesarios para protegerlo.

Uno de los cuidados que hay que tener con el recién nacido para un mejor desarrollo en sus primeros meses de vida es el mayor nivel de limpieza posible, ya que en este momento su organismo está totalmente indefenso. Como parte de la bienvenida del bebé son frecuentes las visitas en casa, por lo cual el especialista recomienda tener un poco de prudencia al chinear al niño, besarlo o tocarlo, lo ideal es que esté tranquilo en el cuarto con su madre y evitar que ande de mano en mano. “Durante los primeros tres meses el cuidado debe ser estrictamente por la madre”.

¿Cuánto y cuándo debe comer?
El doctor Silva señala que en los primeros días, sobre todo en el primer mes, la lactancia materna es primordial y debe comer la cantidad de veces que lo necesite, ya que no existe ningún peligro porque la leche materna una vez ingerida es absorbida en un ciento por ciento en su estómago, así que no es de extrañarse que coman a cada rato, cabe señalar que eso va a ocurrir por lo menos sus dos primeros meses, así que la madre va a estar con el bebé día y noche.

El especialista advierte que hay que tener mucho cuidado cuando el niño duerme demasiado en sus primeros días de nacido, ya que al dormir demasiado no se alimentan de forma constante y bajan de peso, así que si pasa más de tres horas dormido debe despertarlo y darle su pecho, o si por una u otra razón la madre no puede dar el pecho, entonces le da su fórmula.

Cuando el bebé es alimentado con leche materna puede defecar entre tres y cuatro veces al día porque la leche es de rápida absorción. En cambio, si la alimentación es con fórmula, el bebé defecará con menos frecuencia o se ponen estreñidos, además debe tener un horario fijo porque la digestión es más lenta, tampoco olvide darle la fórmula que corresponde a su edad. “La alimentación con fórmula debe ser cada tres horas, de lo contrario puede provocar problemas intestinales serios y puede llegar a tener consecuencias muy graves”, advierte Silva.

Pero más grave aun puede ser darle alimentos que no corresponden a su edad, la primera alimentación blanda debe ser a los cuatro o seis meses porque el intestino, el páncreas, el hígado están más desarrollados. También debe tener extremo cuidado con los té, que se suponen son para sacar los cólicos al bebé, ya que con ello puede provocar inflamaciones en el intestino, infecciones graves, incluso la perforación del intestino y mucho menos se le ocurra purgarlo, ya que le puede causar la muerte a su bebé.

Para sacar el cólico, Silva señala que es cuestión de técnica alimenticia y la forma en que la madre lo saque. Por ejemplo, cuando el bebé está siendo amamantado, muchas veces se queda dormido con el pezón en la boca, lo cual le permite tragar aire, en estos casos la madre debe sobarle los piecitos, las orejitas o los cachetitos para que se despierte y termine de comer. Si le da fórmula, no debe dejar que el niño se tome lo último que hay en la pacha, porque la cámara de la botella también tiene aire y al chupar todo, traga aire.

Cuidados de la piel
El pediatra afirma que a los bebés no hay que ponerles cremas, talcos o colonias por que provocan alergias. “El talco seca mucho la piel, lo cual provoca grietas que se infectan, especialmente en la zona genital que es donde se acumula pipí y se hacen cambios de Ph, lo único que hay que ponerles es una capita muy fina de vaselina simple”, advierte Silva.

Cabe señalar que para evitar problemas, los pañales deben cambiarse con mucha frecuencia y cada vez que se cambien hay que hacerlo con un pañito y agua limpia.

Otra de las preocupaciones frecuentes, sobre todo en mamás primerizas es el aspecto del pupú del bebé. Silva señala que lo primero que el niño echa es el meconio, una sustancia biliosa y negra porque en el vientre de la madre no había una digestión real. Una vez que el niño está en contacto con el medio ambiente va adquiriendo otro aspecto, el intestino ya está trabajando y el meconio pasa a heces de color verdoso por unos 10 días, luego pasa a verdoso amarillento y al mes se pone con un color amarillo oro, posteriormente con la alimentación pasan a un color café claro. También cabe mencionar que las heces generalmente son suaves, aunque algunas traen grumos, especialmente si se alimenta con fórmula.

El bebé y el pediatra
El doctor Silva señala que la primera visita al pediatra debe hacerse a los ocho días de nacido. “Es una visita de control y de peso porque generalmente los bebés pierden peso en la primera semana de vida, debido a que tienen que trabajar para poder comer (succión) y eso significa gasto de energía”. El especialista también señala que con esta primera visita, la madre aclara todas sus dudas. Posteriormente, las visitas deben ser estrictamente mes a mes, para llevar el control de medidas y de peso, eso durante el primer año de vida.

Cabe señalar que también hay algunos exámenes que se deben hacer en cuanto el niño nace, para prevenir o corregir algunas enfermedades complejas. El doctor Silva señala que la prueba del talón (tamizaje metabólico) es muy importante porque con ella se pueden detectar alrededor de 70 enfermedades complejas de forma temprana y que pueden ser corregidas o curables, en países desarrollados se hace de forma rutinaria, pero en nuestro país solo en clínicas privadas, ya que la prueba se tiene que enviar a Estados Unido. Dicha prueba se hace en los primeros 10 días de vida, pero entre más temprano mejor.

Otro examen importante es la prueba acústica, para detectar si el niño tiene buena congnición auditiva o si por el contrario es sordo.

Las vacunas
En medicina, las vacunas han tenido gran impacto, ya que con ellas se ha conseguido erradicar o disminuir enfermedades devastadoras para la población, especialmente en los niños. Según la pediatra especialista en infectología, Crisanta Rocha, del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, en todos los grupos de edades las vacunas son importantes; sin embargo, en los niños la magnitud de su importancia es mayor dado que su organismo necesita crear defensas contra las enfermedades.

Para la aplicación de las mismas hay un esquema de aplicación internacional y otro nacional el cual depende de la región, las enfermedades que se manifiestan mayormente y de los recursos con que se cuente. Según Rocha, en Nicaragua el esquema nacional de vacunación no contempla todas las vacunas, ya sea por los costos o porque hay algunas que no son indispensables.

La especialista señala que la primera vacuna que se aplica en nuestro país es la BCG (contra la tuberculosis), la cual se aplica al nacer, ya que es una enfermedad que se asocia a mala nutrición y malas condiciones de vida. Luego, según el esquema las demás vacunas de carácter obligatorio, se inician a los dos meses de vida del bebé; sin embargo, pueden haber condiciones individuales, como por ejemplo, que la madre del bebé tenga Hepatitis B, entonces el bebé se debe inmunizar al nacer.

Además de las vacunas de carácter obligatorio que hay que aplicar a los dos meses, también es necesario incluir la vacuna del Neumococo, la cual no está dentro del plan básico de salud, pero es de mucha importancia, ya que protege contra la neumonía, una de las enfermedades que más afecta a los niños de nuestro país.

La siguiente serie de vacunas se aplica a los cuatro meses y luego a los seis meses. Según Rocha, a los seis meses también se recomienda la vacuna contra la gripe y la siguiente dosis, dos meses después.

“Al primer año de edad es necesario inmunizar contra otras enfermedades, ya que por su contenido biológico, existen vacunas que al ser aplicadas antes de tiempo, no despiertan los mecanismos de defensa necesarios, como por ejemplo, la del sarampión, la rubéola, la varicela, etc.”, señala Rocha.

Una de las recomendaciones de Rocha es seguir el esquema de vacunación, para mantener el organismo consiente de que tiene que defenderse.

¿Cómo aplicarlas?
Rocha aconseja seguir las recomendaciones estrictas del fabricante. Cabe señalar que la mayoría de vacunas son intramusculares, por lo cual a un niño menor de dos años no es posible su aplicación en el brazo o en la caderita, lo recomendable es hacerlo en la piernita.

Otro consejo de la especialista es preguntar siempre al pediatra sobre las vacunas que no están en el esquema nacional de salud, pero que son necesarias para que su bebé esté protegido contra todas la enfermedades.

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