- Comer en exceso y demasiado rápido, con estrés y abusar del consumo de grasa y sal, son causantes de mala digestión, algo que provoca desde sobrepeso hasta cáncer de colon
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Antes de que dé el primer bocado a uno de esos deliciosos alimentos que son de su predilección, cuando lo ve, lo huele o simplemente piensa, con ello empieza la digestión. Desde ese momento se empieza a hacer agua la boca, es decir a crear saliva. Pero ¡mucho cuidado¡, seleccione lo que comerá para evitar malas digestiones y otras enfermedades.
La comida entra por los ojos, es la fase que el cerebro controla para que al ser humano le dé apetito, precisa la doctora Martha Ileana Cortés Espinosa, gastroenteróloga del Hospital Salud Integral y de Saint Dominic Clinic.
Para esta especialista es importante saber no sólo lo que se come sino cómo se come. Comer en exceso, demasiado rápido, estresados o abusar de alimentos con un gran contenido graso y azúcares puede ser causa de indigestión, estreñimiento, colitis, reflujos gastroesofágicos, gastritis y hasta problemas cardiovasculares, señala.
Estos trastornos se pueden evitar con la adopción de ciertas medidas preventivas, sobre todo con hábitos alimenticios. Se trata de comer y beber despacio, tranquilamente y masticando bien los alimentos, evitando tragar exceso de aire, y tener una dieta balanceada.
La buena digestión está íntimamente relacionada con una buena alimentación, de esa manera evitamos muchos problemas de salud. En la actualidad hay un auge en estilos de vida saludable, que no solo tiene que ver con alimentación sino desde el fumado y el alcohol.
Eliminar el alcohol y tabaco es básico porque aumentan la acidez del estómago, así como el café negro, que irrita las paredes del estómago. En su lugar se aconsejan infusiones de menta, anís, salvia y manzanilla.
La gastroenteróloga asegura que una buena dieta es esencial tanto para controlar enfermedades como para evitarlas.
Poca masticación
Según la especialista, el ajetreo diario, la falta de tiempo y las distancias influyen mucho en que las personas no ingieran bien sus alimentos, hacen que la gente coma en lugares donde precisamente no venden comida saludable.
La mayoría de la gente no mastica bien los alimentos y los ingiere poco triturados, eso hace que la digestión sea más lenta y el metabolismo (obtención de energía y nutrientes) también sea más lento. Esa lentitud del metabolismo hace que la grasa se acumule y que la gente se engorde.
Explica que el hecho de comer rápido interfiere en el proceso digestivo, al igual que no masticar bien, porque cuando se come rápido se traga aire y eso hace que el sistema digestivo sufra provocando distensión o empanzamiento, cólicos y sensación de llenura.
Se debe evitar hablar mucho durante las comidas porque es una forma de tragar aire para evitar así problemas de aerofagia.
No masticar bien hace que no se utilicen bien las enzimas del organismo y se tenga que recurrir a enzimas externas, porque la comida no está degradada totalmente. Lo importante no es masticar 60 veces como dicen los chinos, sino que se debe masticar hasta que la comida esté bien triturada para que el bolo alimenticio pueda pasar sin problemas al esófago.
Una mala masticación también provoca estreñimiento que se puede superar ingiriendo fibra, que se encuentra en los cereales integrales, las frutas y verduras, sobre todo crudas.
Cero bebidas
La costumbre de comer e ingerir jugos, gaseosas o líquidos con azúcar no es conveniente. Nosotros tenemos la cultura de comer y tomar algún refresco a la par, pero eso no es conveniente porque el hecho de mezclar las grasas y los azúcares hace que los azúcares malos se absorban más rápidamente y la persona tienda a engordarse más. Aunque romper los malos hábitos es difícil, lo ideal es tomar agua después de haber comido.
El estrés y la digestión
Según Cortés Espinosa, el estrés influye mucho en la mala digestión.
En la actualidad el ser humano vive estresado y hasta el hecho de comer saludable provoca estrés, lo que hace que haya mayor acidez en el estómago y que además no se absorban bien los alimentos.
Agrega que las glándulas suprarrenales cuya función es regular las respuestas al estrés, generen hormonas como la insulina y cortisol hacen que en determinado momento la persona se vuelva más ansiosa y hasta generan predilección por algunas comidas como los azúcares y las grasas, por eso cuando se está ansioso se come más.
El estrés también repercute en el sistema digestivo porque puede dar espasmos en el esófago y reflejos gastrocólicos (ir seguido al baño).
Cómo ayudar al sistema digestivo
Puede ayudar a su sistema digestivo bebiendo agua y llevando una dieta saludable que contenga alimentos ricos en fibra. Los alimentos ricos en fibra, como la fruta, la verdura y los cereales integrales, ayudan a las heces a avanzar a lo largo del tubo digestivo.
El sistema digestivo es una parte muy importante de su cuerpo. Sin éste no podría obtener los nutrientes que necesita para crecer y mantenerse sana.