El extremo del machismo y la lucha de las mujeres por demostrar sus capacidades profesionales, una que otra acomodada que se conforma con ser la sombra de los machistas con tal de escalar posiciones, se refleja en cada capítulo de Los Tacones de Eva, pero esta semana los machitos y las acomodadas como Laura empiezan a perder terreno, porque las mujeres aunque sumisas van demostrando que no sólo son útiles en la cama y en la cocina, sino en cualquier área.
Laura está que se vuelve loca, para ella una mujer sólo escala posiciones en la cama, pero Isabela le va demostrando que es muy capaz y que no le dejará el camino libre. Creo que ella deberá cambiar de estrategia, porque actualmente sino es con su amante no puede pagar ni sus cuentas y el amante ya se cansó de ella y ahora anda tras Isabela, pensando que al igual que Laura caerá rendida en su cama.
El papá de Isabela es uno de los peores machistas en la telenovela, no le basta sólo con maltratar a su mujer y hacerla sentir como mueble, sino que se las arregla para hacerle la vida imposible a su hija, ya que la cree incapaz de desarrollarse como profesional y como mamá. Lo peor es que Ricardito está bien influenciado por su abuelo y cada vez que se encuentra con Isabela la deja más triste.
Esta vez el niño huyó del colegio, todo porque el Día del Padre no tuvo un papá que llevar a la escuela y sus amigos se burlaron de él. Juan Camilo lo adora y salió corriendo a buscarlo, por supuesto disfrazado de Eva, pero lo que realmente encontró fue tremendo problema, porque Isabela se enojó tanto con ella que decidió despedirla, porque siente que Eva se mete demasiado en su vida personal, pero al final no la despide porque Cristóbal con tal de escaparse de su esposa y estar con Isabela es capaz de hacer milagros.
El escape de Ricardito abre las puertas a Cristóbal con el papá de Isabela, ya que lo convence de que quiere que Isabela esté contenta para que haga un buen trabajo, con ello consigue que Ricardo permita que Isabela lleve a su hijo a un paseo, por supuesto que Cristóbal arma el plan para acercarse a Isabela que no es ninguna tonta y se da cuenta de sus intenciones, pero él lo niega y la convence que todo lo hace por el bien del trabajo.
Por otra parte doña Graciela, cansada de los malos tratos de su esposo, decide dejarlo, pero luego se queda porque el muy manipulador la amenaza con mandar a Ricardito a una casa hogar e incluso en darlo en adopción.
Juan Camilo quiere enmendar todos sus errores, pero además con tal de que no lo despidan es capaz de hacer cualquier cosa, así que Cristóbal lo manda a cuidar de Antonia toda una tarde, lo cual le da la oportunidad de recompensarle los malos ratos que antes le hizo pasar.
Marcela es otra que para darle gusto al machista de su marido (Fernando), hace lo que sea, incluso le dijo que él había sido el primer hombre en su vida, pero esta semana él sale del engaño, por lo cual se pega tremenda borrachera.