- A pesar de protestas, el partido de los Bhutto se presentará a las elecciones legislativas
Las elecciones en Pakistán se demorarán seis semanas, hasta el 18 de febrero, debido a los disturbios que sucedieron al asesinato de Benazir Bhutto, anunciaron las autoridades ayer.
Los oponentes condenaron la postergación y advirtieron que podría desencadenar protestas violentas.
Los partidos de oposición condenaron la postergación, pero anunciaron que participarían en los comicios de todas maneras.
El partido de Bhutto, el Partido Popular de Pakistán, considera que el Gobierno no desea sinceramente sostener elecciones libres y justas, pero aun así participará en la contienda, dijo a la AP Nabil Gabol, un dirigente del partido.
NO DEJARÁN “CANCHA ABIERTA”
El partido del ex primer ministro Nawaz Sharif dijo que también participaría.
“No le dejaremos la cancha abierta al partido del rey bajo ninguna circunstancia”, dijo a la AP el portavoz del partido Ahsan Iqbal, en alusión al partido aliado del presidente Pervez Musharraf.
POSTERGACIÓN BENEFICIA A GOBIERNO
Las elecciones, consideradas un paso clave en la transición a la democracia tras años de gobierno militar, se habían fijado originalmente para el 8 de enero.
La oposición sostuvo que las autoridades las postergaron para ayudar al partido oficialista, aliado al presidente Musharraf, pero parecía improbable que decidiera boicotear los comicios debido a que el partido de Bhutto podría recibir un impulso. El partido gobernante también podría sufrir un revés. Bhutto había acusado a elementos oficialistas de confabularse para matarla, cargos que aquellos desmienten.
“Condenamos esta decisión”, dijo Agha Siraj Durrani, miembro del partido de Bhutto.
Poco antes, el senador Babar Awan, del mismo partido, advirtió que la postergación podría causar protestas callejeras y disturbios.
La muerte de Bhutto, ex Primera Ministra, desencadenó tres días de disturbios en toda la nación, que dejaron 58 muertos y decenas de millones de dólares en daños. La provincia natal de Bhutto, Sindh, se vio particularmente afectada y el Ejército fue movilizado en las calles. Diez oficinas electorales fueron incendiadas.
El titular de la comisión electoral, Qazi Mohamed Faruk, dijo que los incidentes habían imposibilitado efectuar las elecciones en la fecha original.
“Durante algunos días, el proceso electoral se detuvo completamente”, dijo a la prensa.