ESPECIAL PARA LA PRENSA
El 22 de diciembre de 1927, el doctor Carlos Cuadra Pasos, Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Adolfo Díaz Recinos, firma con Danna G. Munro, Encargado de Negocios de los Estados Unidos de América, el convenio creador de la Guardia Nacional de Nicaragua.
La Guardia Nacional se funda lesionando la dignidad nacional, al extremo que en el Convenio Creador se establece que “todos los oficiales americanos que sirvan en la Guardia Nacional de Nicaragua, deberán hablar el español y serán nombrados dentro del personal de Marinos y Cuerpo de Marina por el Presidente de Nicaragua por designación del Presidente de los Estados Unidos”.
Agrega: “los oficiales y hombres alistados de la Marina y Cuerpo de Marina de los Estados Unidos que sirvan en la Guardia Nacional no serán juzgados por los tribunales civiles y consejos de guerra nicaragüenses, sino que estarán sujetos a juicio por consejo de guerra bajo las leyes orgánicas de la Marina de los Estados Unidos”.
SOMOZA GARCÍA
En 1932, por finalizar el gobierno del general José María Moncada Tapia, habían tres candidatos nicaragüenses para asumir el cargo del Jefe Director de la Guardia Nacional: Los generales Anastasio Somoza García, Gustavo Abaunza y José María Zelaya. Después el Presidente electo, doctor Juan Bautista Sacasa quiso nombrar al general Carlos Castro Wassmer.
El Ministro norteamericano, Matthews Hanna, era partidario de Somoza García quien era amigo íntimo de su esposa, el apoyo fue tan grande que el 28 de octubre de 1932 escribió al Departamento de Estado expresando: “nadie trabajará tan inteligente o tan concienzudamente como él para mantener el carácter no partidario de la Guardia”. El 5 de noviembre de 1932 se llega al acuerdo de dividir por igual los cargos militares entre liberales y conservadores.
El 14 de noviembre de 1932, Anastasio Somoza García, ingresa a la Guardia Nacional con el rango de General de Brigada. El 1 de enero de 1933 las fuerzas de ocupación se retiran de Nicaragua, el 2 de enero asume como Jefe Director Somoza García y como Jefe del Estado Mayor, con rango de coronel, Gustavo Abaunza. La Guardia Nacional en poco tiempo se convertiría en instrumento de una dictadura que llegaría a ser dinástica.
Hasta 1933 había en Nicaragua dos fuerzas militares, la Guardia Nacional y el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua del general Augusto C. Sandino. El 2 de febrero de 1933, se firmó el Convenio de Paz entre el Presidente Sacasa y el general Sandino, comprendía el desarme de las tropas sandinistas.
Hasta su muerte, en septiembre de 1956, Somoza García ejerció como Jefe Director, con excepción del 2 de noviembre al 9 de diciembre de 1936, durante la campaña electoral presidencial en que depositó en el coronel J. Rigoberto Reyes. Hasta julio de 1979, ocuparon el cargo Anastasio Somoza Debayle y su hermano de padre José R. Somoza. El último Jefe Director que duró dos días fue el general Federico Mejía González.
Somoza García convirtió a la institución castrense en una Guardia pretoriana, la llevó a los peores niveles de corrupción, un instrumento para reprimir, encarcelar, torturar y asesinar. El 21 de febrero de 1934 ordenó el asesinato del general Augusto C. Sandino, en mayo de 1936 derrocó a su tío político, el Presidente Juan Bautista Sacasa; después de haber hecho elegir en forma fraudulenta al Presidente Leonardo Argüello Barreto, lo depuso en mayo de 1947.
En septiembre de 1956, Luis Anastasio Somoza Debayle asume la Presidencia de la República, su hermano Anastasio se hace cargo de la Guardia Nacional como Jefe Director. La corrupción aumenta, el robo y el crimen. También los movimientos armados, hasta entonces sólo hubo el del 4 de abril de 1954. Surgen los movimientos guerrilleros de Ramón Raudales en 1958; el de Julio Alonso Leclaire en 1960; en 1959 se dio la invasión de Olama y Mollejones, Chaparral y el movimiento de Manuel Díaz y Sotelo.
En 1959 la guerrilla de Chale Haslam, ese mismo año el Frente Revolucionario Sandino. Se dieron en 1960, los ataques a los cuarteles de Diriamba y Jinotepe. A partir de los años 1960 comienzan las acciones del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). El primer operativo de impacto se da el 27 de diciembre de 1974. Para 1977 se inicia la ofensiva constante que concluiría con la derrota de la Guardia en julio de 1979.
A mediados de julio de 1979, se da una compleja situación, al acordarse que se diera un cese al fuego, el Presidente Francisco Urcuyo Maliaños entregase el poder a la Junta de Gobierno, se hiciera una reestructuración del Ejército con fuerzas de la Guardia Nacional y del FSLN. Gómez Urcuyo se niega a entregar y la situación cambia, exigiéndose la rendición total de la Guardia Nacional. Las comunicaciones se dan entre el comandante Humberto Ortega Saavedra, el general Federico Mejía y monseñor Miguel Obando y Bravo. La rendición final fue hecha por el coronel Fulgencio Largaespada. El 20 de julio de 1979 se decreta la disolución de la Guardia Nacional de Nicaragua.
EJÉRCITO POPULAR SANDINISTA
En el Estatuto Fundamental, aprobado por la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, se señala que los miembros del Ejército Nacional, no podrán ejercer actividades proselitistas electorales, sin embargo, el Decreto Nº 53 del 22 de agosto de 1979, crea el Ejército Popular Sandinista, cuya Comandancia General se integra con tres miembros de la Dirección Nacional del FSLN, tomando de nuevo el Ejército un carácter partidario.
A partir de 1980 comienzan a operar las primeras fuerzas militares contrarrevolucionarias, con el apoyo de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos de América (CIA). Surgió la Legión 15 de Septiembre, integrada en su mayoría por ex miembros de la Guardia Nacional. Después fueron apareciendo la Alianza Democrática Revolucionaria Nicaragüense (Adren), la Unión Democrática Nicaragüense – Fuerzas Acuerdos Revolucionarios de Nicaragua (UDN – FARN), Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), Alianza Revolucionaria Democrática (Arde), Frente Revolucionario Sandino, Misurasata, hasta llegar a finales de la década de 1980 a constituirse la Resistencia Nicaragüense con el financiamiento y asistencia técnica del Gobierno norteamericano.
Esa situación hizo variar los planes originales del nuevo Ejército, el 21 de febrero de 1980 se crean las Milicias Populares Sandinistas, en 1983 los Batallones de Infantería de Reserva, el 13 de septiembre de 1983 se promulga la Ley de Servicio Militar Patriótico. Gran parte de los recursos se destinó a la defensa. Para 1986 habían más de cien mil efectivos militares.
Ante esta situación de guerra, se iniciaron conversaciones entre el Gobierno de Nicaragua y la Resistencia Nicaragüense que culminaron con los Acuerdos de Sapoá, el 23 de marzo de 1988. El FSLN pierde las elecciones presidenciales de 1990, comienza una nueva etapa en las fuerzas armadas que en 1994 se convierte en Ejército de Nicaragua.