Sólo el 60 por ciento de los 5 millones 142 mil 098 nicaragüenses recibe atención en el sistema público de salud. En la gráfica doña Blanca Ponce con sus recetas en mano, pero sin medicamentos. (LA PRENSA/ ARCHIVO. )

Sistema de Salud todavía no arranca

Cinco meses han pasado desde que el gobierno de Daniel Ortega asumió el poder y aunque sus partidarios han asegurado que no es suficiente para evaluar su gestión, entendidos en la materia de salud aseguran que los proyectos planteados no se concretan en su totalidad por el desorden y el secretismo [doap_box title=»Sería peligroso volver […]

  • Cinco meses han pasado desde que el gobierno de Daniel Ortega asumió el poder y aunque sus partidarios han asegurado que no es suficiente para evaluar su gestión, entendidos en la materia de salud aseguran que los proyectos planteados no se concretan en su totalidad por el desorden y el secretismo
[doap_box title=»Sería peligroso volver a un Sistema Único de Salud» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Para muchos especialistas, que prefirieron omitir su identidad, la llegada de los médicos cubanos y la reestructuración del sistema de salud previsional son claros indicios de que el gobierno de Daniel Ortega quiere establecer un sistema sanitario como el de los años ochenta, es decir un Sistema Único de Salud.

El desaparecido Sistema Único de Salud fue creado conforme a Ley el 8 de agosto de 1979, por la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional. Dicha ley establecía que todas las instituciones médicas de país se integraban bajo la dirección del Minsa. Con esto el Gobierno se comprometió a proporcionar atención médica gratuita a toda la población, a la instalación de hospitales y clínicas en todo el país y a implementar campañas masivas para la erradicación de las enfermedades endémicas y prevención de epidemias.

Sin embargo, el doctor Leonel Argüello desestimó esta hipótesis al decir que estamos en otro “contexto histórico” y que ahora el Gobierno encuentra un Minsa bastante fortalecido al igual que el Seguro Social, el sistema de salud de Gobernación y Privado.

En esto coincide el doctor Emilio Álvarez Montalván, empero recordó los peligros que se correrían al establecer, el sandinismo, el mismo modelo sanitario de la década del ochenta.

“Cuando se juntaron los sistemas, quien se vio más perjudicado fue el Seguro Social, acabaron con sus reservas técnicas al incorporar como pensionados a gente que nunca había contribuido. Como cada sector tiene su manera de financiarse y organizarse al revolverlo se produce un caos, aumenta la burocracia, no hay control de calidad porque es muy grande el universo y la gente haría colas para ser atendida”, expresó Álvarez Montalván.

De acuerdo con el doctor Argüello en el país existe un 60 por ciento de cobertura médica. Para mejorar esta cifra, lo ideal es lograr una mayor asignación presupuestaria junto a una buena organización del Ministerio, ayudado por otras instancias estatales. El Seguro Social al ampliar la cobertura de asegurados, ayudaría a mejorar la atención.

“Pero se debe hacer con medidas responsables y no como atender sin colillas que podría poner en peligro al INSS, pues se subsidiaría a los empleadores aunque éstos no paguen”, dijo Argüello.

La solución no es fusionar sino vigilar mejor, controlar la calidad de los servicios que se están dando, hay que establecer sistemas de auditorías en el servicio público y privado”, concluyó el doctor Emilio Álvarez Montalván.

Modelo integral, pero diferente a los ochenta

La titular del Minsa, Maritza Cuan, rechazó todos los señalamientos en contra del funcionamiento del Ministerio que dirige, desde hace cinco meses, al expresar que han “logrado responder bastante”.

La ministra Cuan dijo que el sistema de salud que pretenden establecer será integral de cara a la comunidad, familia y no sólo dentro de los centros asistenciales. Todos los ministerios tendrán que apoyar sus proyectos.

“Equipos de médicos, personal de enfermería, técnicos de higiene se van a responsabilizar de sectores territoriales y van a responder por la situación de salud. Hay que aclarar que los servicios en las unidades de salud siempre van a estar presente”, explicó la funcionaria.

“Este modelo no es igual al de los años ochenta, el cambio que queremos establecer es que en vez de dar una atención individual ir al entorno familiar, no verlo fragmentado”, agregó Cuan.

Otras de las aristas del modelo de salud es que tratará de ser preventivo y no curativo, como se desarrolló en los últimos años.

Con el presupuesto que se otorgue al Ministerio cada año, más la ayuda internacional, las autoridades han expresado que se mejorará la infraestructura y equipamiento de la red de servicios de salud.

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“Se revisó el presupuesto y se orientó donde más se necesitaba”, aseguró la ministra Maritza Cuan.

Gran reto

Al mediodía el rostro de Blanca Ponce, de 45 años, de oficio doméstica, dibujaba desconsuelo e indignación al salir de la Sala de Emergencias del Hospital Antonio Lenín Fonseca de Managua.

Salió descalza y con varias recetas en la mano. Relató que los médicos le indicaron que tenía que comprar varias pomadas que el hospital no le podía dar.

—Eso de que iban a dar medicinas para todos no se cumple —se lamentó antes de recostarse a una pared.

Había llegado al hospital debido a unos fuertes dolores en su pie derecho, provocados por una úlcera varicosa.

Igual que Blanca Ponce miles de personas que a diario visitan las unidades de salud del país comprueban, para su desgracia, que la bandera de medicinas y salud gratuita para todos, por más que quiera aparentar el gobierno de Daniel Ortega Saavedra, no se cumple.

IMPERA EL DESORDEN

A criterio del doctor Leonel Argüello, director ejecutivo del Centro de Estudios y Promoción Social (CEPS), esta situación demuestra un “desorden” en las estrategias del Gobierno y del Ministerio de Salud (Minsa) al hacer promesas sin tener los recursos para lograr su cumplimiento.

El presupuesto asignado para Salud fue de 3,891 millones de córdobas. Cerca de 3,037 millones de córdobas son en concepto de gastos corrientes y sólo 854 millones de córdobas para gastos de capital. El presupuesto para compra de medicinas y material de reposición periódica pasó de 463.3 a 381.2 millones de córdobas, es decir 82 millones menos.

Y aunque la titular del Minsa, Maritza Cuan, ha expresado que el Gobierno de Venezuela ayudará con dos millones de dólares en medicinas cada cierto período, no se sabe si esto ya se hizo efectivo, pero si así fuese la población aún no percibe una mejoría.

“Es justo que la atención sea gratuita, pero hay que hacerla cuando ya están las condiciones de infraestructura, recursos humanos, equipos y medicinas, porque con aumentar las consultas no se resuelven los problemas y eso es peligroso porque la misma población de repente puede perder la confianza en las instituciones de Salud”, dijo Argüello.

El Minsa también ha hecho una pobre ejecución de su presupuesto, según se conoció la semana pasada. De los 3,891 millones de córdobas se han ejecutado 196,324 millones, es decir un 5.05 por ciento.

“De repente los pacientes sólo salen con sus recetas, pero con la voluntad y decisión estaríamos como movimiento social en una labor de fiscalización, para que el derecho a la salud gratuita sea concretizado cada vez, porque de lo contrario el Estado se quedaría sólo con el discurso”, dijo por su parte Enrique Picado, director del Movimiento Comunal.

La directora del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas), Ana Quirós, estima que se necesita al menos tres veces la cantidad del presupuesto actual para medicinas y materiales de reposición periódica, para que haya medicamentos para todos. De esta manera los ciudadanos dejarán de invertir el 90 por ciento del total de compra de medicinas, pues el Estado nicaragüense sólo se hace cargo de un 10 por ciento.

CUBANOS Y MÁS

Pero además de la incumplida promesa de medicina y salud gratis para todos, los primeros cinco meses del gobierno de Ortega se han “destacado”, en materia sanitaria, por la llegada de brigadas de médicos cubanos quienes atienden en el Centro Oftalmológico de Ciudad Sandino de la capital y en algunas zonas de la Costa Atlántica.

La presencia de los cubanos ha incomodado a los médicos nacionales, en particular los oftalmólogos, pues han expresado que a quienes están desempleados o trabajan medio tiempo ahora se les hará más difícil encontrar un trabajo fijo.

En su momento el presidente de la Asociación Nicaragüense de Oftalmología, doctor Diego Valle, expresó que había que tener mucho cuidado con las cirugías que se realizan en Ciudad Sandino porque son masivas y los médicos pueden entrar en estrés y por consiguiente la calidad de los trabajos tiende a desmejorar. El equipamiento del nuevo centro oftalmológico fue de 400,000 dólares, dinero que pudo haberse invertido en el Centro Nacional de Oftalmología (Cenao) ubicado en Managua, pues es el más completo del país.

Mientras que el doctor Leonel Argüello, aunque no está en contra de la llegada de los colegas cubanos, dijo que es necesario que el Minsa informe de los trabajos que harán en el país. Hasta la fecha, agregó el médico, las asociaciones médicas nacionales se han enterado del arribo de los galenos cubanos por los distintos medios de comunicación.

“Hay que tener cuidado de que cada médico de esas brigadas esté calificado para ejercer su trabajo, porque si no pueden venir nada más a practicar. El Minsa debe ejercer un buen control de registro de todo el personal de Salud que venga”, manifestó por su parte el doctor Emilio Álvarez Montalván.

Pero las nuevas autoridades del Minsa, dirigido por la ministra Maritza Cuan, también han levantado suspicacias al mantener —en un inicio— en secreto la reestructuración del Sistema de Salud Previsional. Al final aceptaron que fusionaran la Empresa Médica Previsional (EMP) del Hospital Alemán Nicaragüense con la Policlínica Oriental, esto según dicen para mejorar la atención a los pacientes.

Además informó que serán rigurosos con los parámetros de evaluación de calidad de las EMP y quienes no los cumplan podrían cerrar sus operaciones y pasar su masa de asegurados a otras previsionales.

El Minsa posee ocho EMP y hay otras 41 privadas. El pastel de personas atendidas por las EMP es de 500,000 asegurados, de los cuales 100,000 reciben atención en las empresas del sistema público de salud.

Las autoridades sanitarias han llamado la atención al decir que buscan la atención integral del paciente, cubriendo todas las patologías, porque cualquier asegurado será atendido en las unidades públicas de salud o viceversa sin problema.

El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) estableció que cualquier asegurado será atendido en su EMP sin presentar la colilla de comprobación de derecho.

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