Renace el “Tulululu Pasanda”

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    ESPECIAL PARA LA PRENSA ACADEMIA DE GEOGRAFÍA E HISTORIA DE NICARAGUA

    Después de casi veinte años, la noche del último día del recién pasado mes de mayo se escuchó en los barrios tradicionales de Bluefields, el canto del Tulululu Pasanda.

    Como hace muchos años, los pobladores del barrio Old Bank se reunieron alrededor del palo lleno de cintas y dulces, casi a las diez de la noche una banda musical ejecutó el tulululu; se inició la marcha, mientras las parejas pasaban debajo de los brazos con las manos entrelazadas.

    Más adelante en Beholden numerosas personas de todas las edades, hombres y mujeres, se preparaban para recibir a los de Old Bank, igual sucedía en Pointeen, de modo que cuando se aproximaba la medianoche dos largas filas se extendían por varias cuadras, mientras las parejas pasaban en medio, en forma interminable.

    RESCATE DE UNA TRADICIÓN

    El historiador Johnny Hodgson Deerins, en su estudio sobre el palo de mayo señala que el último día de la festividad, el 31 de mayo por la noche, al final de la fiesta se arrancaba el árbol y se llevaba a otro barrio, cantando y bailando una de las canciones reservadas para esa ocasión, el Tulululu Pasanda.

    Coinciden con esta versión los historiadores Donovan Brautigam Bear y Hugo Sujo Wilson, además de la respetada profesora Lizzie Nelson que ha dedicado muchos años al estudio de las danzas tradicionales de la Costa Caribe de Nicaragua. Por años los pobladores de Old Bank y los de Cotton Tree (Punta Fría) ubicados en los extremos de Bluefields, arrancaban sus palos, marchaban bailando y cantando hasta encontrarse.

    En 1974 unimos esfuerzos Roy Gallop, Guy Downs, con la asesoría del maestro Leo Gordon, y logramos con el Grupo Gamma, producir el primer disco de larga duración de música de palo de mayo. Se hizo una seria investigación de las canciones, algunas de Silvester Hodgson (Tanthó), parte del rescate fue el tulululu, en la que fue incluido mi nombre, expresión de amistad que siempre he agradecido, en especial a Luis Cassells y Anthony Matthews. El Grupo Gamma se convirtió en Dimensión Costeña.

    En 1980 hice un viaje a Bluefields acompañando al escritor Julio Cortázar, a su esposa Carola, a la poetisa Claribel Alegría y su esposo Bud Flakol. Estuvimos en casa de Leo Gordon, en Old Bank, donde ejecutaba música tradicional del palo de mayo el Grupo Zinica. Los viajeros se entusiasmaron con el tulululu y se pusieron a bailar, fue de lo más interesante ver moverse a Julio con lo alto que era.

    CAMBIA LA TRADICIÓN

    En el estudio de Johnny Hodgson Deerins, la profesora Lizzie Nelson considera que se tiene que hacer un esfuerzo para rescatar el palo de mayo en su concepto original, existen errores sobre dicha expresión folklórica costeña y mucha tergiversación de las canciones.

    La profesora Nelson señala que no se estudia en las escuelas aún cuando es parte de la historia, cultura y realidad de la Costa Caribe de Nicaragua. Con la finalidad de comercializar el palo de mayo han cambiado el ritmo de la música, las letras de las canciones, la forma de bailarlo.

    Señalan los tradicionalistas que en el pasado, las fiestas del palo de mayo en los barrios más antiguos de Bluefields se hacían en forma espontánea, poniendo cada quien sus trajes, pagando la música de los grupos que acompañaban las festividades. Hace unos veinte años comenzaron a surgir las comparsas, convirtiendo el palo de mayo en desfiles carnavalescos.

    Después se dejó de celebrar el tulululu con que se cerraban las fiestas la noche del 31 de mayo. Era costumbre hacerlo, mientras se desfilaba, se cantaba agregando nombres de personas conocidas y populares. Este año, el Centro de Derechos Humanos, Ciudadanos y Autonómicos (CEDHCA), con la Alcaldía de Bluefields, el apoyo de algunas instituciones gubernamentales, se propusieron el rescate del tulululu como un derecho del pueblo a sus manifestaciones culturales.

    Todos los barrios respondieron en forma participativa y espontánea, no hubo necesidad de disfraces, con la ropa diaria, lo único que importó fue bailar, cantar y rescatar una vieja tradición con la que culminaban las fiestas del palo de mayo. Hubo iniciativa y originalidad, en Cotton Tree (Punta Fría) eligieron a la reina de la festividad entre un grupo de niñas.

    ENCUENTRO EN COTTON TREE

    A la medianoche llegaron los pobladores de Old Bank, Beholden y Pointeen hasta Cotton Tree (Punta Fría), la plazoleta donde está la cancha de basquetbol estaba completamente llena de hombres y mujeres de todas las edades que competían alegremente, ejecutando pasos y gestos que hacían reír a los presentes.

    De cara al veinte aniversario de la Autonomía, el rescate del tulululu es una buena señal en busca de una identidad compleja de encontrar en un territorio multiétnico, plurilingüe y pluricultural, unido a lo largo de la Costa Caribe de Nicaragua bajo una misma nacionalidad.

    Agradecimientos

    Agradecimiento a Miriam Hooker, directora ejecutiva del Centro de Derechos Humanos, Ciudadanos y Autonómicos (CEDHCA); a Dorothy Whitaker. A los historiadores Johnny Hodgson Deerins y Hugo Sujo Wilson; a Leslie E. Coe, empresario privado cuyas fotos del tulululu ilustran este reportaje. Entre los libros consultados: Expediente de Campos Azules, de Eduardo Pérez-Valle; Un Atlas Histórico de Nicaragua, de Francisco Xavier Aguirre Sacasa.

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