El diputado y vicesecretario general del Frente Sandinista, Tomás Borge Martínez, justificó ayer la demora de su nombramiento como embajador de Nicaragua en Perú, según él, por la burocracia del gobierno peruano que ha retardado su aceptación.
Borge aseguró que no ha sido nombrado embajador de Nicaragua, porque están a la espera de que el gobierno peruano envíe su placet, asimismo “estoy en la espera de que se ponga las pilas Samuel Santos (canciller de Nicaragua)”.
El diputado sandinista señaló que el gobierno de Perú dejó de manifiesto los niveles de la burocracia estatal, ya que en cinco ocasiones le han solicitado su autobiografía.
“Yo creo que es burocracia, no lentitud. Me han pedido que les mande mi autobiografía cinco veces, para que tengan una idea de la burocracia estatal recién nacida, porque es la burocracia de todos los Estados y no es la nuestra nada más”, afirmó Borge.
El legislador sandinista manifestó que confía en que el presidente Daniel Ortega y Santos no vacilarán con su nombramiento, ya que ahora depende de Perú.
“No creo que el gobierno de Nicaragua se oponga a nombrarme embajador. El gobierno de Perú a lo mejor me considera un tipo muy radical, muy avanzado, muy peligroso, no sé, pero creo que Alan García (Presidente del Perú) va aceptar mi nombramiento”, afirmó Borge.
Asimismo, negó que existan pugnas internas en el Frente Sandinista, ya que considera que son especulaciones.
El vicesecretario del Frente Sandinista negó tener interés de postularse como candidato a alcalde de Managua para las próximas elecciones, aunque no descartó aceptar si se lo proponen.
Hasta ayer el gobierno de Nicaragua había nombrado oficialmente a los embajadores de Washington, Arturo Cruz, y al de Cuba, Luis Cabrera.