Siempre llego tarde
sigo la ruta del vértigo
me equivoco
tropiezo
y me levanto
en otro suelo
dos tramos
mas allá.
Garabato a lo Miró
humana a lo Picasso
sonriente de los pies
llorosa del pecho y de los labios
con mi Guernica adentro
figura de aciertos al revés
entresaco palabras al desierto
lo obligo a hablar
a soplarme los ojos
a mostrarme el oasis
y los palacios ocultos
yo siempre llego tarde
me divierto ya al final
después que los demás
se han ido con su prisa
al reino de lo exacto
imagino antes de ver
construyo inalcanzables
me distraigo en ese
oficio delirante
me retraso
llego tarde
y caigo mal
es noche ya para cambiar
le he tomado cariño
a la rutina de fallarle
a la costumbre
de disparar al infinito
y herir alguna estrella
de alterar una galaxia
a golpe de tacones
de tensar la cuerda del reloj
hasta hacerlo estallar
en horas descompuestas
debo disculpas rezagadas
por eso de marcar huellas inciertas
me redime la gracia
de masticar la duda con estilo
y digerirla como
verduras al vapor
no estoy al tiempo
de los tiempos
el tiempo no más
me tiende trampas
y todo esto
que yo escribo
se me asienta
en los ojos.