Reglas “Siempre habrá esquimales que confeccionen para los habitantes del Congo reglas de comportamiento en las épocas de grandes calores”. (Stanislaw Jerzy Lec, Escritor polaco de origen judío, 1909-1966).

Reglas “Siempre habrá esquimales que confeccionen para los habitantes del Congo reglas de comportamiento en las épocas de grandes calores”. ¿Revolución? La Real Academia Española define la palabra revolución: 2. Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación. 3. Inquietud, alboroto, sedición. Me pregunto: ¿A qué se refiere Daniel Ortega con […]

Reglas

“Siempre habrá esquimales que confeccionen para los habitantes del Congo reglas de comportamiento en las épocas de grandes calores”.

¿Revolución?

La Real Academia Española define la palabra revolución: 2. Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación. 3. Inquietud, alboroto, sedición.

Me pregunto: ¿A qué se refiere Daniel Ortega con esta palabra? ¿Es “revolución pacífica” no más que una contradicción? ¿Y qué tiene que ver la inquietud, el alboroto y la sedición con lo que Dios quiere para esta nación?

Sin embargo, Ortega cita a Cristo como su inspiración, luego a Marx y a Lenin. También, al referirse al programa de Yo Sí Puedo que ofreció Cuba, dice que “eso es ser cristiano”.

No hay duda que Ortega se dio a conocer en su discurso. Queda una sola pregunta: ¿A quién dejaremos definir qué es “ser cristiano”, y más importante, ¿quién es Cristo?

¿Dejaremos a Lenin, el padre del comunismo, con la última palabra? En su obra Socialismo y Religión dice: “Nuestra propaganda necesariamente incluye la propaganda del ateísmo”.

¿Dejaremos a Fidel? Manda un gobierno ateo, anti-Cristo y anti-Iglesia.

¿O a Chávez? “El Cristo verdadero, el de la propiedad común, era comunista más que socialista”.

¿O a Marx? Según el economista, “ya que sólo lo material es percibible, conocible, nada se conoce sobre la existencia de Dios”.

Pero Cristo sí se dio a conocer. La Biblia, no los manuales leninistas que leyeron los revolucionarios sandinistas, nos dice que Cristo hace otro llamado y ofrece otra solución.

Cristo manda a renunciar a tu egoísmo, a confiar en la provisión de tu Padre, dar de tu propiedad privada a los necesitados sin buscar nada en cambio, y hacer justicia en todas las esferas de la sociedad.

El arrepentimiento y la obediencia no son “el opio del pueblo” sino la única solución a los problemas sociales, para el más pobre hasta el más rico.

Scott Broughton

Menosprecio

Haber atrasado el acto por más de una hora debido a una sola persona, sea quien fuere, es una actitud reprobable.ç

Se actuó sin consideración de los presidentes y demás dignatarios invitados a la toma de posesión presidencial de DAniel Ortega. En otras palabras se les trató como invitados de segunda categoría.

En oposición, el único invitado para quien al parecer se preparó el acto, y el único invitado realmente importante fue Chávez ya que tuvo más importancia su presencia que el mal trato diplomático al que fueron sometidos los demás, al parecer de segunda categoría.

Si hay una agenda es descortés no cumplirla por la ausencia de un comensal, si toda la mesa está servida y todos los demás invitados se ha hecho presente puntualmente.

Julio Reyes

¿Discurso magistral?

Diecisiete años con 90 minutos esperando, las expectativas altas y la mística casi palpable; sin embargo, en la buena hora Daniel Ortega se dedicó a balbucear incoherencias, saltando de un tema a otro, luciendo totalmente desenfocado. O la espera no lo preparó bien, o el éxtasis de hacer yunta con Chávez lo sobrecogió en frenesí de tal manera que su nivel de inteligencia emocional bajó a cero.

Bueno, otra oportunidad perdida. No abordó los temas cruciales con la seriedad del caso.

Ya se ve que Ortega “no trae nada en la bola”, como dicen en el beisbol.

El momento era para lucirse disipando dudas y estableciendo certezas y realidades.

Pero no, Ortega no puede, nunca ha podido.

Genaro Sánchez

Tierras indígenas

Es muy triste leer que Daniel Ortega

en su discurso no mencionó nada sobre los derechos de los pueblos indígenas sobre su territorio y tierras ancestrales como ordenó la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Es bueno que hable sobre los campesinos sin tierra, pero nosotros los miskitos no somos campesinos sin tierras sino dueños de esas tierras.

La guerra entre sandinistas y miskitos comenzó en los años ochenta por no entender este problema.

La Reforma Agraria no es la solución, es decir Ortega no puede cometer el mismo error de parcializar las tierras indígenas como si fuéramos campesinos.

No somos campesinos. El Estado no es dueño de las tierras indígenas que históricamente nos pertenecen.

Armstrong A. Wiggins

La banca vacía

En la campaña electoral pasada, el pueblo practicante se acostumbró con íntimo agrado a ver los candidatos políticos compartir sus creencias religiosas con el pueblo.

Activos los candidatos bailaron a San Jerónimo y a Santo Domingo, lavaron la plata en la Basílica de El Viejo, cantaron y recorrieron altares en La Gritería.

Todo eso lo hicieron en pos de los votos del pueblo creyente y religioso.

Los vio el pueblo en las fiestas patronales, en las celebraciones solemnes de la Iglesia, los domingos y días de guardar, como manda el catecismo. Los vio rezar en las iglesias —al menos parecía que eso hacían— los vio comulgar con devoción.

La gente pensó: cualquiera que sean los que ganen tendremos un buen gobierno, un gobierno de gente piadosa y cumplidora con sus deberes ciudadanos y religiosos.

De los mal portados pensó: tal vez se arrepintieron de sus fechorías y prometieron a Dios reparar los daños causados, devolver lo ajeno y descargar la conciencia con un sincero propósito de enmienda, como debe hacerlo un buen cristiano.

El 2 de enero apareció en LA PRENSA una fotografía de la banca en que se apretujaban los políticos en la Catedral Metropolitana, donde esperaban recibir del Altísimo los bienes que más desea un político en una campaña electoral… Es la banca de los privilegiados, concedida a los candidatos fervorosos por las autoridades eclesiásticas.

Allí invocaban el favor divino para obtener el beneficio de los votos. Ya pasó todo. Los que obtuvieron algo, ya lo obtuvieron; los que nada ganaron se resignaron en espera de una nueva oportunidad.

Mientras tanto la banca de la Catedral se ha quedado sola, se ha quedado vacía.

Mario Alfaro Alvarado

Asamblea Nacional

La Constitución Política de Nicaragua dice que la Asamblea Nacional debe estar compuesta por 92 diputados, cada uno de los cuales “gana” cuatro mil y pico de dólares.

Además, cadas uno de ellos recibe cuatrocientos cincuenta mil córdobas para supuestas obras sociales, más doscientos galones de gasolina mensuales, más lo que les pagan por pertenecer a una bancada en la Asamblea, más lo que se economizan al meter un carro nuevo sin pagar el impuesto de entrada a la Aduana.

Si alguien me quiere hacer creer que todos los nicaragüenses somos iguales, está muy equivocado. Un diputado gana tanto dinero que nunca tiene problemas, por lo que no padece de estrés.

La Constitución dice que cada diputado debe tener un suplente seguramente para que el diputado pueda faltar al trabajo y que el suplente lo supla para que el pobre diputado no se canse tanto. Yo no sé cuánto gana un suplente, ni si le dan cuatrocientos cincuenta córdobas para hacer supuestas obras sociales, ni si le dan doscientos galones de gasolina mensualmente para su carro Ford y si le permiten meter un carro nuevo cada año sin pagar impuesto de entrada al país.

Si sumamos 92 diputados, más 92 suplentes, eso nos da 184 empleados a los que hay que pagar y que cuando se jubilen: el Seguro Social tendrá que mantenerlos hasta el final de sus días.

A los señores diputados los eligen para hacer las leyes que necesita Nicaragua, pero como la mayoría no conoce de leyes, la Constitución les permite buscar a hombres de leyes como asesores, para que le hagan el trabajo a los señores diputados.

Si la República de Nicaragua pudiera pensar y pensara en economía como piensan los comerciantes que tienen que pagar impuestos, en vez de tener trabajando a tanto diputados, a tantos suplentes y a tantos asesores, más le valdría contratar a 46 abogados-notarios bien capacitados para que hagan las leyes que faltan por hacer.

A estos abogados-notarios se les pagaría por cada ley que hagan. De esta forma el Estado se economizaría millones de dólares y millones de córdobas.

También se economizaría al no tener que mantener los gastos que ocasiona la Asamblea Nacional en gastos de personal, en gasto de agua, luz, teléfonos, mantenimiento del edificio, en gasto de papelería y otros.

Armando Guevara Fletes

Aguadora de Matagalpa

El servicio de agua potable de la ciudad de Matagalpa es más costoso que el de otros municipios del interior del país, y ahora la Empresa Aguadora de Matagalpa (AMAT) ha tomado como disposición que los usuarios de la misma deban hacer fila en su oficinas para cancelar sus recibos ya que esta empresa ya no cuenta con cobradores a domicilio.

Tal disposición viene a afectar a muchísimos ciudadanos que no están en condiciones de hacer filas por sus diferentes ocupaciones o menesteres, sobre todo particularmente las personas de la tercera edad y discapacitadas que no pueden estar mucho tiempo de pie.

Sobre este problema antes señalado AMAT debe poner en práctica las mejores consideraciones para sus clientes o abonados.

Salvador Pérez

Cartas al Director

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