Democracia
La democracia necesita de la virtud, si no quiere ir contra todo lo que pretende defender y estimular.
Comunicación telefónica
Si uno compra una tarjeta de un dólar para su teléfono celular, se la cobran a diecinueve córdobas. Si compra una tarjeta para hablar por teléfono, sólo le venden de cincuenta córdobas.
Los campesinos pierden buena parte de su dinero porque botan la tarjeta después de hablar tal vez sólo dos minutos.
Tampoco hay servicio social telefónico. Es decir, ya no llaman o citan a la persona para que vaya a una estación de teléfono para atender una llamada. Lo que le dicen a uno es que debe comprar su celular para insertar al sistema una tarjeta de un dólar. A veces se tiene que hacer hasta tres intentos, porque la computadora está mal. De manera que cuando por fin la computadora acepta la tarjeta, con costo tiene un minuto.
Todo esto lo viví en mis recientes vacaciones en San Miguelito, departamento de Río San Juan. Las personas que atienden la oficina telefónica en ese lugar actúan de manera prepotente y posiblemente han hecho fortuna en los 15 años de estar en esas oficinas.
Armando Jirón
Ortega
Nunca he sido sandinista y creo que tampoco lo seré. Sin embargo, debo manifestar que cuando escuché el primer discurso de Daniel Ortega Saavedra como Presidente electo experimenté un sentimiento de aprobación básica y hasta de admiración, por los principales conceptos contenidos en él, como fueron los referentes a extender a todos los nicaragüenses, sin distingos de ninguna clase, una actitud de aceptación, fraternidad y solidaridad, así como de entendimiento y deseo de trabajar todos juntos a favor de los mejores intereses de Nicaragua.
Me resultó de particular interés el pronunciamiento de DOS en pro de una revolución espiritual, que en vista del confesado carácter cristiano del Presidente electo tendrá que girar alrededor de las verdades fundamentales predicadas por nuestro Redentor, Jesús de Nazareth, como son las del amor de Dios al prójimo, del olvido y perdón de las ofensas y las bienaventuranzas que alcanzan a los mansos de corazón, a los misericordiosos y a los pacificadores.
Todos esos elementos caracterizarían a la revolución espiritual que propugna Daniel en sustitución de aquellos que han sido hasta la vez lo más comunes sobre la faz de la Tierra, basados en el odio, la violencia y la destrucción.
Cuando terminé de escuchar el discurso de Daniel, elevé una oración muy sentida al Señor Todopoderoso, en cumplimiento del mandato bíblico que nos manda a orar por nuestros gobernantes, pidiéndole que lo bendiga, lo guíe y lo ayude a cumplir sus promesas para que ellas se traduzcan en nobles y positivas realidades, a favor de todo el pueblo nicaragüense. Y me permito también pedir a todos los nicaragüenses que hagan lo mismo.
Al respecto de lo anterior, recuerdo a un matrimonio cristiano y nicaragüense que casi todos los días eleva al Señor una oración por todo el pueblo de Nicaragua, pidiéndole que lo bendiga, lo ayude, lo guíe y lo libre de todos los peligros y enemigos, especialmente del odio, la violencia, el hambre, las enfermedades, el desorden, la anarquía y las malas influencias; y para que bendiga y oriente a sus gobernantes, concediendo a los nicaragüenses la verdadera paz, con justicia, libertad, democracia, prosperidad y verdadera fraternidad entre los nicaragüenses.
Por todo lo cual me permito sugerir de todo corazón a mis hermanos nicaragüenses, que eleven diariamente al Señor de las naciones una oración igual o parecida y recordándoles también que los valores espirituales que propugna Daniel, son más valiosos y prevalecientes que los valores materiales.
Que así sea.
José David Zamora Pastora
Dignidad miskita
Me parece justo el premio otorgado al trabajo periodístico de Octavio Enríquez y Orlando Valenzuela, de la revista Magazine, de LA PRENSA, pues al igual que muchos otros lectores, me sensibilicé con el reportaje sobre la familia Patterson Pérez, de la comunidad de Divahill.
Tuve el honor de conocer a Solano y su familia, un domingo por la tarde en los predios del Ciprés, donde les mostramos una unidad productiva de sostenibilidad alimentaria. La Fundación Fabretto, Save the Childrens, Cipres, Asnic, junto a familiares y amigos nos reunimos para conocerles y mostrarles un posible futuro en trabajo y armonía con su genético problema.
Sin embargo lo que más me impresionó de esta particular familia fue la dignidad miskita con que enfrentan su realidad y la franca manera de comunicarlo a quienes pretendemos “ayudar”.
Si releemos el texto original del artículo publicado y premiado, nos daríamos cuenta que se inicia con una historia de amor entre una joven que visita una comunidad y un hombre que se “prenda” de ella, es decir de un amor a primera vista.
De ahí en adelante y como toda historia de amor, Solano y Andrea ya unidos se preparan a sortear los obstáculos de pareja y posteriormente de familia.
Sin embargo, estos obstáculos son más grandes y complejos que los que cualquier ser humano puede soportar, pues sus niños son genéticamente “xerodermo pigmentosos” y por esta razón no pueden llevar una vida “normal”, ni siquiera en un paraje tan aislado como lo es su comunidad Divahil.
En esta Navidad deseo para los Patterson Pérez que muchos nicaragüenses piensen en ellos y en la realidad que están viviendo, deseándoles lo mejor.
Espero que muchos más se decidan a ayudarles desde cualquier foro u organismo, y que los que los que ya les conocemos no les olvidemos en este “feliz” Año Nuevo 2007.
Mauricio Mejía Baltodano
Aspiraciones juveniles
“Yo quiero ser piloto”, respondió hace algo más de 20 años un amigo cuando en una ronda de “gardeles” (como se les decía entonces a los adolescentes) alguien le preguntó: ¿Qué querés ser vos?
En esas pláticas totalmente espontáneas hablábamos de todo. Hablábamos sobre nuestros sueños, con toda la ingenuidad, autoridad y fuerza de nuestra edad.
Nuestro amigo no fue piloto, pero logró estudiar una carrera y después se fue a Norteamérica a “buscar vida”. Los demás nos quedamos.
Los jóvenes de hoy también tienen sus propios sueños, sus aspiraciones. Y creo que cuando un país quiere “aprovechar” esa fuerza debe construir unas pistas, unas oportunidades. Porque los jóvenes buscan las oportunidades para hacer realidad sus aspiraciones, donde sea. Si no las encuentran en su país, se van, aunque se vayan suspirando, aunque lloren cuando estando en otro país oigan la palabra “Nicaragua”.
En Nicaragua hay información sobre aspiraciones de los jóvenes. Hace ya algunos años se aplicó una encuesta bien amplia sobre “aspiraciones de los nicaragüenses”, como base de análisis de uno de los informes de desarrollo humano. En la base de datos de dicha encuesta puede apreciarse que la educación es la principal aspiración de los jóvenes, tanto para los que están fuera como dentro del sistema educativo. Según cifras oficiales sólo cerca del 42 por ciento de los jóvenes está en secundaria. Más de la mitad espera por ver realizada su aspiración, sus sueños.
El empleo y las condiciones económicas aparecen, sumadas, como la segunda principal aspiración. Acá los retos son grandes, aunque hay iniciativas y algunos avances importantes, como el programa de emprendimiento juvenil. La tercera aspiración es la realización personal.
Además de esta encuesta hay mucha información en La Agenda Nacional de Adolescentes y Jóvenes, recientemente elaborada por más de 4,000 chavalos y chavalas del campo y la ciudad y que firmaron cuatro candidatos a Presidente, el 27 de septiembre pasado.
Pero, ¿cómo contribuir a que estos sueños se hagan realidad? Creo que primero hay que escuchar a los jóvenes, desbloquear nuestros oídos. Segundo, hay que continuar con los jóvenes conectándolos con espacios de decisión. Porque son necesarios más y mejores espacios y canales de participación, expresión y acción.
La frustración aparece entre los jóvenes cuando no encuentran pistas u oportunidades para realizar sus aspiraciones. Pero dándoles su espacio para participar, ellos mismos pueden construir parte de sus pistas hacia el éxito. Además … es su derecho.
¿Cómo será una generación de frustrados? No la quiero ni imaginar.
David Manuel Orozco
Tragedia
Es una lástima cómo perdieron la vida los miembros de esa familia nicaragüense que sufrieron el accidente mortal informado en LA PRENSA. Pero eso se debe a la imprudencia de los choferes que no acatan las señales de tránsito. Después de este trágico accidente todos los choferes deberían reflexionar para que no vuelva a pasar otro accidente igual a éste.
Por otra parte, el hecho de que fue con personas extranjeras que colisionaron, le da una mala imagen al turismo nicaragüense que trata de vender una imagen segura del país.
Aprovecho las páginas de LA PRENSA para dar mi pésame a la familia enlutada y mi apoyo incondicional ingeniero Roberto Darce Sequeira, guía turístico nicaragüense.
Edwin Samayoa