La modernidad y el desarrollo técnico ponen cada día en la comunicación de los hablantes nuevas palabras que responden a nuevas operaciones o actividades de la comunicación moderna. Estas palabras son los neologismos, cuyos significados son precisos, aunque el aspecto formal de sus significantes sea discutido como ocurre con el término membresía (¿membrecía?).
Hago referencia, en esta ocasión, a las voces cuentahabiente, membresía y tarjetahabiente, que son propias de la actividad bancaria, así:
Cuentahabiente: es la persona que tiene cuenta corriente o de ahorro en un banco. La cuenta corriente es la que se libra a través de cheques y la cuenta de ahorro es la que se libra mediante una minuta y el soporte de la libreta correspondiente que extiende el banco. La última edición del DRAE, la XXII de 2001, consigna este lema (la palabra cuentahabiente en el orden alfabético que le corresponde) y lo remite a cuentacorrentista, que pertenece al Español general y tiene el significado antes mencionado. No obstante, en Nicaragua nunca usamos el término cuentacorrentista. En el DRAE se señala que cuentahabiente se usa en Colombia, México y Panamá. No aparece la marca de Nicaragua, pero nos ocuparemos de ello, ya que el uso con este significado es frecuente y desde hace varios años. Es importante observar que cuentahabiente es un término común (su terminación no varía) para masculino y femenino. Veamos algunos ejemplos:
salían con bolsitas de papel que evidentemente contenían sus ahorros, al menos en parte, puesto que, según dijo una cuentahabiente, a los ahorrantes que tenían más de cinco mil dólares no les entregaban toda la plata. Erving Sánchez, END, 8 de agosto del 2000.
Por su parte, Roberto Aguirre, otro cuentahabiente del Bamer, se mostró más escéptico frente a la situación financiera ocurrida en el país. Martha Danelia Corea, LA PRENSA, 6 de marzo del 2001.
Membresía: del latín membrum, que significa parte, miembro, en nuestro país tiene las dos acepciones que consigna el DRAE, 2001:
1. f. Condición de miembro de una entidad.
2. f. Conjunto de miembros.
Me permito señalar que en el primer significado, el DRAE anota las marcas de Ecuad., El Salv., Guat., Hond., Méx. y Pan. Y para el segundo, aparecen las marcas de Cuba, Guat., Hond., Méx. y Pan. En ninguno de los casos aparece la marca Nic., pero entre nosotros, su uso también es frecuente y está bien documentado. Con la marca de Nicaragua, esta voz se convertiría en un americanismo. Como puede observarse, en España no se usa. Aun cuando la escritura de membresía aparece con s en el DRAE y así la usamos en nuestro país, debido al seseo, el DPD (Diccionario Panhispánico de Dudas) dice que la escritura correcta debe ser con c, ya que el sufijo español para formar este tipo de derivados es -cía (de abogado, abogacía; de clero, clerecía), y el sufijo -sía es propio de los sustantivos derivados de nombres o adjetivos que terminen en s burguesía (de burgués), feligresía (de feligrés). Don Enrique Peña-Hernández, en marzo del 2004, abordó el problema ortográfico de esta palabra. En esta oportunidad, propongo escribir esta palabra con c, ya que es una recomendación lógica y con fundamento, hecha por las veintidós academias asociadas de la lengua española, más reciente que el DRAE, 2001, el DPD es de 2005.
Tarjetahabiente: para los nicaragüenses, el tarjetahabiente es quien tiene una tarjeta de crédito o débito, y no sólo la tarjeta de crédito, como consigna el DRAE; también esta palabra es común para ambos géneros. Para esta voz, incluiremos en el DRAE la acepción propia y marca de Nicaragua, ya que consigna sólo las de Venezuela y México.