- Artistas contemporáneos opinan sobre la muestra experimental de ESPORA, Trabajos Escultóricos, que expone los discursos de las últimas tendencias del arte conceptual
Róger Pérez de la Rocha: los nuevos valores
Los tiempos cambian y las formas de expresión, por tanto, igual. Las artes visuales no solo se limitan a la escultura o pintura tradicionales. La aparición de la cámara, el vídeo, el internet han abierto nuevas formas de expresión. Ahora las escuelas de arte contemporáneo imparten estos temas con sus talleres y laboratorios.
Creo que la labor docente de Patricia Belli abre nuevos horizontes a los nuevos valores. Esto, por supuesto, lo digo no para caer en actitudes esnobistas porque esto se presta a que entren muchos farsantes u oportunistas a querer hacer arte a la ligera.
También creo que el arte tradicional tiene su propio espacio sin pretender ser la dictadura del lienzo, como dice la doctora María Dolores Torres. La mano del hombre siempre será la mano del hombre. Un hombre con un carbón en la mano, siempre será un hombre con un carbón en la mano y no habrá una computadora que le llegue.
Saralyn Pistorius: expresarnos de la manera que sea
Debemos de estar abiertos a las nuevas expresiones y que se puede tomar lo mejor de las dos partes.
Me considero una expresionista apasionada, por lo que no me siento atada a estas tendencias conceptuales. Espero que con el tiempo evolucionen, al igual que cambien las desigualdades, aunque suene utópico, mágico.
En estas tendencias también existen los oportunistas del discurso; pero siempre que se hace con honestidad y talento, es valida cualquier expresión. Lo importante es expresarnos de la manera que sea, siempre y cuando la idea sea buena, y la forma de hacerlo.
Ricardo Morales: los nuevos discursos
Toda experiencia novedosa como el uso de internet, el vídeo, la fotografía intervenida, la escultura con el objeto encontrado y el uso de los nuevos discursos, impulsados por la maestra Patricia Belli hace unos cinco años, debe ser apoyada.
Es bueno recordar que en la década de los ochenta y noventa, otros como Raúl Quintanilla, Porfirio García y Luis Morales, también dieron impulso a muchas de estas tendencias que se dieron a conocer como Artefactoría.
Pero estoy en desacuerdo, con la idea que se mantiene que la enseñanza académica de la pintura y escultura, ya no tiene validez en esta época. Creo que si los emergentes tuvieran las enseñanzas básicas de lo tradicional y que algunos la tienen su trabajo dentro lo contemporáneo sería mejor. Esto significaría fusionar el talento artesanal con la nueva teórica, por lo que estoy a favor de la libertad del arte sin descartar la enseñanza académica, ya que lo que se está haciendo, no todo está bien porque son jóvenes que a lo mejor en el futuro van a ir mejorando.
David Ocón: retroalimentación con el espectador
La lectura del público inteligente es clave para este tipo de arte. Es bueno que se den encuentros entre artista y público. No todo mundo está obligado a leer esos códigos. La retroalimentación con el espectador nos permite valorar con mayor amplitud la obra conceptual al darnos planos múltiples. Lo peor del arte es ser excluyente, porque este tiene una gama infinita de posibilidades al mezclarse con todos los estilos.
Con relación al montaje de la muestra de ESPORA, me pareció muy inteligente, de laboriosidad de pensamiento, depurada y simplificada en su presentación. Las obras para mí tuvieron mucho significado.
Creo, que en este medio local, no acostumbrado a esta muestra, tenga mucho interés. En mi caso me impactó la obra Sin Título (una agarradera de metal), de Carlos Martínez, el vídeo con la bolsa de agua, de Alejandro Flores, y las estructuras (No Tocar), del VIH, de Lucrecia Santos.
Es vital destacar que no todo es vídeo o internet sino que otras obras viajan a caballo entre lo pictórico y escultórico. Lo que quiere decir que no se agotan las interpretaciones, ya que están despojadas de dogmatismo.
También la obra tiene capacidad de emocionar, en el caso de las mujeres, en muchas obras se les identifica por su tratamiento, el material delicado, llegando a la cosa íntima (como la obra Veni, del alfilerazo de Natalia Domínguez), que posee una contundencia que rompe aquello. Son interesante esas oposiciones.