Oscar Rodríguez estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes, durante el período de Sergio Dávila (finales de los 70). Luego, a principios de la revolución, viaja a Caracas, Venezuela donde realiza estudios de gráfica y pintura, con maestros latinoamericanos importantes como Edgar Sánchez.
A su regreso, se incorpora como docente a la nueva Escuela Nacional de Artes Plásticas y eventualmente organiza y dirige tanto la especialidad de Gráfica como el taller de Gráfica Experimental Boanerges Cerrato.
Será allí el taller y durante la década de los ochenta cuando Oscar se realiza plenamente como artista. Su trabajo de gráfica, especialmente el de serigrafía y xilografía, estuvo íntimamente relacionado con las luchas del pueblo nicaragüense durante aquella década.
Entonces el taller adquirió vida y una dinámica singular. Debido a sus gestiones, se recibieron las visitas, que siempre se convirtieron en talleres de artistas como René Castro, José Sanses, Dina Redman, Tirso Molina, Oswaldo Guayasamín y Hermuche.
En 1985, por su labor artística, Oscar se hace merecedor de la prestigiosa beca del DAAD alemán y viaja a Berlín donde realiza estudios de gráfica y da diversas conferencias acerca de la situación artística y social del país. Su anfitrión entonces fue Dieter Manshur, pintor y gran amigo de Nicaragua.
En el 88 viaja al taller de la Misión Gráfica en San Francisco, California donde participa como artista invitado y conferencista.
A su regreso realizó una reorganización en el Taller de Gráfica, definiendo claramente dos áreas de trabajo: una docente vinculada a la escuela de artes plásticas y una productiva vinculada a los artistas profesionales.
En 1991, después de un infructuoso disparate, cierra definitivamente sus puertas el Taller de Gráfica Experimental. Varios intentos han realizado por darle nuevamente vida al TGE. Incluso, en diversas ocasiones se llamó a Oscar para que asumiera nuevamente la responsabilidad, pero lamentablemente el profesor no tenía habilidades para doblar la cerviz y jamás terminó de funcionar.
De 1992 y hasta su final en el 2001, Oscar formó parte de la Zona Cultural Autónoma denominada Artefacto, tomando parte activa en básicamente todas las actividades.
Paralelo a esto trabajó como escenógrafo y diseñador del Teatro Nacional Rubén Darío y de diversos programas de la televisión nacional.
En el 2002 su obra gráfica fue destacada en el libro Art and Revolution in Latín América 1910-1990 del reconocido crítico y teórico norteamericano David Craven. Ese mismo año participó en la importante exposición Gráfica Internacional organizada en San José, Costa Rica, por el artista y curador nicaragüense, Rolando Castellón.
(Fragmento del texto Nos Vemos al rato, Profesor)